jueves, 10 de diciembre de 2009

Lectura interpretativa de Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Schelley

Por Sabely Vivar Arias
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Considero que la obra por un lado busca resumir los miedos de una sociedad en proceso de cambio, ya que no sólo se transforman la naturaleza y la sociedad, sino también la mentalidad y la lengua de los hombres, una Inglaterra que se llena de angustia e interrogantes ante los vertiginosos cambios provocados por la Revolución Industrial y un constante enfrentamiento entre ciencia y ética.

En la obra los roles de sexo cambian por completo, dan un gran giro pues ahora, por primera vez, el hombre es el que engendra a la criatura, aunque lo que resulta es un aborto viviente destinado a la marginación. Este ser es tan dependiente como la mujer de su momento y, al igual que ella, tiene que iniciarse en el conocimiento del mundo sin ayuda. Se trata de un monstruo diseñado a partir de pedazos de seres humanos, que termina desarrollando sus propias ideas y sentimientos, una clara asimilación al papel de la nueva mujer que, como ella, su madre o el propio Frankenstein, son vistos como algo abominable que contradice todas las creencias predominantes hasta el momento. Es una clara muestra de lo que buscaba presentar Mary. Además Frankenstein adopta la forma de una narración confesional (la que tradicionalmente se atribuye a las mujeres), a pesar de que las tres voces claves del relato (Walton, Frankenstein y la criatura) son masculinas.

Frankenstein, como casi todas las novelas góticas de su período, mezcla una temática intensa y marginal con una especulativa y que presenta ideas sin precedentes.[ En lugar de focalizarse en los giros y cambios del argumento, la novela resalta las luchas mentales y morales del protagonista, Víctor Frankenstein, y Shelley combina el texto con su propia dosis de romanticismo político, el cual critica el individualismo y el egocentrismo del romanticismo tradicional.[]
Podemos ver como Víctor Frankenstein se rebela contra la tradición, crea vida y modela su propio destino. Estos rasgos no son retratados positivamente; como escribe Blumberg, «su impecable ambición es un engaño a sí mismo, disfrazada como la búsqueda de la verdad». []Frankenstein debe abandonar a su familia para cumplir su ambición.
Mary Shelley creía en la idea basada en los pensadores de la Ilustración de que la gente podía mejorar la sociedad a través del ejercicio responsable del poder político, y temía que la práctica irresponsable de ese poder llevaría al caos. En la práctica, sus obras critican ampliamente a los pensadores del siglo XVIII tales como sus padres, los cuales creían en que debería generarse un cambio. El monstruo de Frankenstein, por ejemplo, lee libros asociados con ideales radicales, pero la educación que obtiene no le sirve.

Sin embargo se concibe que el “monstruo” es en realidad un ser que siente, que valora y que sufre por el rechazo; por no poder encontrar su identidad, se siente extraviado ante un mundo que jamás se le fue presentado, un mundo que lo ve como elemento inservible y dañino, por tanto La criatura de Víctor Frankenstein, que se apropia del nombre de su creador, es un “ser bello”, que aprende a hablar y lo hace con gran elocuencia. Es un ser fuerte, de sentimientos profundos que se encuentra perdido en un mundo que intenta comprender. Pero sobre todo es un ser condenado a la soledad y esa es la gran tragedia de esta historia. Es así que no sólo él muestra interés en querer conseguir alguien que esté junto a él, que lo entienda y que lo valore por lo que es, sino que también ya en las cartas de Robert Walton, el aventurero que en el polo Norte halla a Víctor Frankenstein, se expresa añoranza por no tener la compañía de una persona con la que coincidir en gustos e intereses y se insiste en lo importante que es para las personas la amistad, es así que el tema de la soledad, de la tristeza por la falta de compañía es central en la obra. Por eso, la reacción del monstruo al serle negada una compañera es tan atroz. Jura vengarse en la noche de bodas de su creador y así lo hace, matando a Elizabeth, la enamorada de Víctor desde la infancia.

Se puede entender de esta manera que, Frankenstein es una novela que rompió los cánones de su época. Aunque los personajes principales sean hombres, la visión femenina de la creación de la vida, de la concepción y la destrucción, está presente en todos los pasajes y eso la convierte en aún más moderna. Porque cuando Robert Walton añora un amigo, es Mary Shelley quien nos está dejando sus pensamientos más íntimos. Ella se puede reflejar en el aventurero, el joven científico solitario, el monstruo dolido que clama venganza. Su vida fue muy dura. Mary Shelley sabía bien lo que significaba dar vida y perderla trágicamente.

Además la autora también reivindica el papel femenino desde su propia manera de plantear el relato. Mary Shelley publicó la obra en su primera edición (1818) de forma anónima y la estructuró como un relato compuesto por distintas narraciones-retazo incrustadas unas en otras al igual que la criatura. Esta obra contiene serias y profundas implicaciones ideológicas, a pesar de la temprana edad que tenía Mary Shelley cuando la escribió. Digo esto porque contiene aspectos latentes de la crisis social, religiosa y metafísica de la historia de Occidente a partir de la Revolución Francesa.

Mary Shelley produjo algo nuevo: el monstruo de Víctor Frankenstein es el primer gran mito de la era industrial, en el que Dios está ausente y el hombre científico hace el papel de creador. El hecho de que en esta creación no haya participación femenina alguna lo convierte, además, en un mito único. El arraigo de este mito quizá se explique por el hecho de que anuncia muchas de las preocupaciones que ha suscitado el progreso científico, y también porque alude a la naturaleza dual del hombre.
Frankenstein, con su gran equilibrio entre lo exterior del relato de aventuras y la profundidad de la psicología de los personajes, muestra la madurez intelectual que su autora tenía a los diecinueve años. Sin embargo, parte de su valor reside en la abundancia de saber que revela. Mary Shelley tenía una cabal comprensión de la ciencia y de la empresa científica de su época; conocía el evolucionismo de Erasmus Darwin, el galvanismo, la electricidad, los descubrimientos de la fisiología. Parece ser que Mary Shelley conocía las teorías de un médico y filósofo naturalista llamado Erasmus Darwin (abuelo del famoso Charles Darwin) que establecía analogías entre el fluido eléctrico y el fluido nervioso. También se cree que la figura del doctor Frankenstein estuvo basada en la personalidad de un físico y filósofo escocés llamado James Lind (1736-1812) que había sido el tutor científico de su marido cuando estudiaba en Eton, que había filosofado sobre la naturaleza del principio vital, el galvanismo y los procedimientos de reanimación de personas ahogadas o asfixiadas. Pero aunque Mary conocía estas teorías, es indudable que estaba más interesada en sus consecuencias morales que en los detalles científicos de las mismas.

El personaje prometeico por excelencia de la novela Víctor. Es el nuevo Prometeo al que hace referencia el título de la novela de M. Shelley. En este caso se manifiesta su prometeismo por sus pensamientos, palabras y actos. En el capítulo 1, del volumen I, menciona Víctor sus pensamientos juveniles, influidos por las quimeras esotéricas o herméticas: la búsqueda de la piedra filosofal y del elixir de la vida, la eliminación de la humanidad de toda enfermedad y a hacer invulnerables a los hombres a todo (exceptuando la muerte violenta) y la provocación a voluntad de fantasmas y demonios. Es posible encontrar en estos pensamientos algunas características asociadas al prometeismo: el ansia de conocimientos y el objetivo de beneficiar a la humanidad con conocimientos y técnicas que mejoren su situación y la ayuden a superar los aspectos más negativos y tristes de su condición. La actitud de Víctor es algo interesada, aunque sus intereses no sean burdos o de tipo material (consecución de riquezas), ya que busca la fama o el reconocimiento de sus semejantes, en comparación con el aparente desinterés que caracteriza a Prometeo.

No obstante, Frankenstein siempre será para muchos ese monstruo anónimo que sólo heredó de su padre el apellido. Un ser nacido contra su voluntad, como todos nosotros, pero que asumió su existencia e intentó vivir y morir bajo sus reglas. Pero también se ha convertido en el paradigma de la ciencia por excelencia, la frontera oscura y tenebrosa que quiere, o debe, establecer los límites a la investigación científica. Con ello, se muestra claramente que La novela de Shelley revive un temor primigenio del ser humano que lo coloca en una disyuntiva: la tecnología se le hace cada día más indispensable para asegurar su existencia, pero a la vez le agobia pensar que puede causar su exterminio, ser víctima de su propia creación.

Dentro de la obra, son muchos los temas que pueden comentarse al leerla. Dentro de ello podemos encontrar:
El principio de la vida y el mito de la creación.
La libertad y la responsabilidad.
La presencia de los sobrenatural y lo horrendo y de la propuesta científica.
La falta de neutralidad de la ciencia.
La imaginación y la razón. La emoción y el intelecto.
La instrucción y la necesidad de independencia de las mujeres.
La formación de la personalidad en la relación con otras personas.
El ansia de saber.
La creación y la destrucción de nuestros propios monstruos.
El buen salvaje y la corrupción de la inocencia.
El conflicto entre el creador y la criatura, entre el padre y el hijo.
El rechazo de la pena de muerte.
La exaltación de la amistad.

La riqueza de significados de Frankenstein o el moderno Prometeo ha dado lugar a múltiples interpretaciones y a que, siglo y medio después de que una joven de dieciocho años la escribiera, se siga llevando al cine, al teatro o a otros medios de expresión como el cómic.
Dentro del cine se puede ver que la magnífica obra llega a ser desfigurada, por sus diferentes adaptaciones, así en 1910 se presenta la primera adaptación en cinta de 16 minutos es la primera adaptación a la pantalla de los personajes de la novela de Mary Shelley y fue producida por Thomas Alva Edison. La película fue rodada en cine mudo y cámara fija en plano general durante toda su duración. También se conocen versiones como:
1931 - Frankenstein (El doctor Frankenstein). D: James Whale.
1939 - Son of Frankenstein (La sombra de Frankenstein). D: Rowland V. Lee.
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1994 - Frankenstein (Frankenstein, de Mary Shelley). D: Kenneth Branagh.

Es claro que la novia de Frankenstein no tiene ninguna relación con lo presentado en la novela, y quizás sea a través de estas adaptaciones que la novela no ha podido ser difundida correctamente y se ha creado en la mayoría de personas una idea errónea de lo que representa y de lo que contiene la obra en sí.
En pleno siglo XXI, el avance científico-tecnológico plantea nuevamente la vieja disyuntiva: biotecnología, terapia genética, clonación,...las posibilidades para mejorar las condiciones de existencia del hombre se perfilan infinitas, aunque también podría significar el fabricar seres humanos a gusto del cliente. La cibernética aplicada a la salud está cada vez más cercana como por ejemplo el uso de prótesis robóticas más refinadas, es decir, el ser vivo se integra al autómata, Todo esto nos atemoriza al modificarse radicalmente la relación del hombre con la naturaleza. En las sociedades más tradicionales las funciones del individuo estaban claramente definidas y había armonía entre la naturaleza, la sociedad y el hombre. La ciencia hizo desaparecer este marco y esta seguridad, lo modificó todo radicalmente y creó una inseguridad ante los cambios y la ruptura del equilibrio.

Lectura interpretativa de La guerra de los mundos de H. G. Wells

Por Marco Antonio Yugra
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En primer lugar me detendré a exponer los argumentos que sustentan la interpretación generalizada a La guerra de los mundos, la cual indica que el autor realiza una crítica a la sociedad de su tiempo: la época victoriana y el expansionismo y colonialismo inglés. En segundo lugar expandiré la primera interpretación de la novela de Wells y diré que ésta muy bien se puede extrapolar a la actualidad y hacer su crítica extensible a la humanidad, a la sociedad humana en general.

Se suele reconocer a La máquina del tiempo, El hombre invisible y La guerra de los mundos como precursoras de la ciencia ficción. Esta mención es justa y correcta, ya que el término ciencia ficción no aparecerá sino hasta mediados de la segunda década del siglo XX. Además, recordemos, parafraseando a Walter Mignolo, que sólo se puede encontrar elementos fantásticos, en este caso elementos de ciencia ficción, una vez que se ha tomado conciencia del concepto, el de ciencia ficción, para esto tal término tiene que haberse creado primero y haber luego ingresado en la comunidad hermenéutica. De esta manera no podemos decir que Wells escribió ciencia ficción, pero sí que es precursora del género.

“La asociación de las dos palabras (sciencie fiction) no se produjo hasta 1926, cuando fue inventada por un inspirado editor americano, Hugo Gernsback, fundador de la revista Amazing Stories, para definir el tipo de historia que le gustaba, en la a las maravillas de la ciencia de principios del siglo XX se unían los antiguos temores, visiones y deseos de nuestras primeras literaturas. Para entonces Wells ya había cumplido los sesenta años y publicado lo mejor de su obra. Los jóvenes autores de ciencia ficción patrocinados por Gernsback reconocieron en Wells (y en Julio Verne, Poe, Mary Shelley y hasta Swift y Voltaire) a sus precursores. Sin quererlo, Wells se convirtió en un clásico del nuevo género” (Manguel, 2006).

La guerra de los mundos es interpretado como una crítica a las naciones coloniales en África, Asia y América de algunos países como Francia, Alemania y, principalmente, Reino Unido, que desde 1880 hasta los comienzos de la primera guerra mundial, se disputaban y competían por la adquisición de territorios de ultramar. La justificación de estas conquistas fue “el poder de la razón” sobre los individuos inferiores; y ya que Europa siempre ha tenido una tecnología superior, lo que les ha otorgado la condición de superiores, creyeron tener la misión de conquistar todos los países y pueblos. El ejército y la flota naval otorgaba la seguridad adecuada para llevar una vida tranquila y sin preocupaciones, porque total ¿quién podría con una nación tan poderosa como Inglaterra?

“Los ingleses se creían dueños de uno de los imperios más grandes de la historia y una posible invasión extraterrestre o cualquier tipo de catástrofe resultaba risible, casi impensable para ellos” (Piña, 2009). Tan seguros se sentían los ingleses de aquella época que Wells los retrata en su novela:

“Mi vecino opinaba que las tropas destruirían o capturarían a los marcianos durante la jornada.
─Es lástima ─me dijo─ que no permitan que las gentes se aproximen. Sería curioso saber cómo se vive en otro planeta, algo se aprendería”

No sienten temor, al inicio, porque su falsa seguridad los ciega, minimiza el peligro que supone la invasión marciana. Ni siquiera la proximidad de otro cilindro los conmueve. El único temor que tienen es el de perder su dinero, sus valores materiales.

“─Dicen que ha caído allí otras de esas benditas cosas, la número dos. Pero ciertamente, ya tenemos bastante con una. Este asunto costará un pico a las compañías de seguros antes que todo se arregle.”

Esta seguridad se transforma en soberbia e hipocresía.

“Pero el hombre es tan vano, tanto le ciega su vanidad, que ningún escritor antes del fin del siglo XIX expresó el pensamiento de que allí lejos la vida intelectual, caso de existir, se hubiera desarrollado muy por encima del humano nivel”

“Con infinita suficiencia iban y venían los hombres por el mundo, ocupándose en sus asuntillos, serenos en la seguridad de su imperio sobre la materia. ¡Es posible que bajo el microscopio obren de igual manera los infusorios!”.

Y sobre la vida en Marte.

“A lo sumo, los habitantes de la tierra se figuraban que en el planeta Marte podía haber otros hombres, inferiores probablemente a ellos, y dispuestos a recibir con los brazos abiertos cualquier expedición misionera. Sin embargo, a través de los abismos del espacio, espíritus que son a los nuestros lo que nuestros espíritus son a los de las bestias de alma perecedera; inteligencias vastas, frías e implacables, contemplaban esta tierra con ojos envidiosos y trazaban con lentitud y seguridad sus planes de conquista. Y en los comienzos del siglo veinte sobrevino la gran desilusión”.

Desilusión al comprobar que los invasores no sólo eran seres inferiores al hombre sino que eran seres muy superiores a él, dotados de mejor tecnología que la humana y de más sofisticados armamentos que la de armada inglesa.

Wells trataba de decirles a sus conciudadanos ¡despierten! ¡Abran los ojos! ¡Si no cambiamos nuestras maneras de proceder vamos a terminar muy mal!

“Estos libros de Wells [sus primeras obras, entre ellas La guerra de los mundos], que a partir de una base científica proponen argumentos fantásticos pero siempre verosímiles, fueron entendidos por varios de sus primeros críticos como un rechazo del espíritu imperialista, autocomplaciente y altivo. Las historias de Wells era para ellos premonitorias: anunciaban el fin de la época victoriana y del falso sentido de seguridad de las clases adineradas. Si Dickens, George Eliot y Elizabeth Gaskell mostraron a sus lectores la Inglaterra de las fábricas y conventillos, y Kipling y Conrad el lado oscuro del glorioso imperio, Wells desplegó ante ellos la visión del mundo del día después de la fiesta, aquello que les esperaba si no cambiaban las condiciones presentes” (Manguel, 2006).

Para denunciar las prácticas colonialistas menciona:

“Antes de juzgarlos con excesiva severidad debemos recordar que nuestra propia especie ha destruido por completo y bárbaramente, no tan sólo especies animales”.

Los marcianos no son vistos por el narrador como seres malos o crueles sino simplemente como un eslabón más de la cadena evolutiva que actúa en consecuencia de la selección natural (Wells era adepto de la teoría darviniana de la evolución), por sobrevivir, porque:

“Su mundo está ya muy frío, mientras el nuestro ofrece plétora de vida, pero plétora de lo que consideran como vida inferior. Y el único medio que tienen de escapar al aniquilamiento que, generación tras generación, merma sus filas, consiste en llevar la guerra en dirección al sol [a la tierra]”.

Vemos, pues, la influencia de los trabajos de Darwin, donde la lucha por la supervivencia no tendría que ser diferente cuando es enfocada a una escala mayor que la planetaria sino interplanetaria.

Por otro lado, la invasión marciana “se presenta como el más eficaz mecanismo de igualación social”, donde “todos, ricos y pobres, grandes y pequeños, son iguales ante las huestes destructoras de los marcianos”.

Ante el peligro, el pánico se apodera de todos, todos somos iguales en una catástrofe, porque cuando una situación excepcional libera al hombre de los condicionantes sociales, el ser humano se transforma por completo, “el hombre vuelve a ser un animal más entre los animales” (Amara, 2005).

“De la misma forma en que un depredador ataca su presa, los marcianos devoran y destruyen a los seres humanos ─se trata de la naturaleza, de un fenómeno que nos excede y que está lejos de la ética y la religión. El caso del sacerdote con quien el narrador tiene que compartir un encierro de varios dísa es emblemático del fanatismo que varios pensadores de la época denunciaban. La fe y la religión se muestran como recursos insuficientes para enfrentar el miedo y la tragedia. (Resaltado mío).

Las personas se vuelven más viscerales porque son el instinto y su animalidad lo que habrán de sostenerlas cuando se agoten los alimentos, destrocen los caminos y el agua sea cada vez más escasa. Los buenos modales y las buenas costumbres británicas quedarán olvidadas porque si bien la educación constituye un conjunto de normas y códigos de conocimiento y conducta que facilitan nuestra convivencia son paradójimente la parte más frágil del mundo de los seres humanos. Ante el Apocalipsis poco puede hacer la educación” (Piña, 2009).

Por último, el marciano, con todo su aspecto repulsivo y cruel, y con ánimo destructivo, no es sino más que un reflejo del hombre, “la guerra de los mundos no es sino la guerra que ya se verifica en la tierra entre las diversas formas vivientes” (Amara, 2005). Si seguimos la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies, el marciano será la constitución futura del hombre. Dice Wells:

“Indiscutiblemente los marcianos representan la supresión de la parte animal del organismo realizada por la inteligencia. Es presumible, a mi juicio, que desciendan los marcianos de seres parecidos a nosotros y que esta transformación se haya operado mediante el desarrollo gradual del cerebro y de las manos (las últimas hasta formar los dos racimos de tentáculos delicados) a expensas del resto del cuerpo. Al suprimirse el cuerpo, el cerebro se trueca en una inteligencia más egoísta, sin ninguno de esos ‘sustratos’ emocionales que caracterizan al ser humano”.

Todo ello implica, al igual que los marcianos, una amenaza tecnificada, el terror y la destrucción. La invasión marciana a la tierra refleja de alguna manera la invasión que los hombres han hecho de los espacios propios de otros espacios animales y vegetales. Pareciera ser que Wells nos dijera que los marcianos somos nosotros.

Luego de la invasión el narrador reflexiona:

“De todos modos, esperemos o no nuevas invasiones, estos acontecimientos nos obligan a modificar grandemente nuestras miras sobre el porvenir de la humanidad. Hemos aprendido a no considerar en lo sucesivo nuestro planeta como segura e inviolable morada del hombre; nunca sabremos prever qué bienes o qué males invisibles pueden sobrevenirnos del espacio. Es posible, en los amplios designios del Universo, que no deje al fin de beneficiarnos la invasión marciana; se nos ha arrancado esa confianza tranquila en el porvenir que es la fuente más segura de degeneración; deben las ciencias a estos sucesos inapreciables dones y han contribuido considerablemente al progreso de la solidaridad entre los hombres”.

Y luego se cuestiona acerca del destino del hombre:

“Por otra parte, es posible que la destrucción de los marcianos sólo signifique para nosotros un aplazamiento. Tal vez el porvenir se encomiende a ellos y no a nosotros”.

Y claro nos queda esa duda con que se cierra el libro: ¿Y si el futuro estuviera escrito para ellos y no para nosotros?

lunes, 30 de noviembre de 2009

EVALUACIONES ACTUALIZADO AL 10/12/09

Curso: Interpretación de textos II
Semestre: 2009-II
Profesora: Mg. Milagros Carazas


Promedio de Controles de lectura (Obras)


CÓDIGO C1 C2 C3 C4 CL1

07060026 13 14 10 11 12
07060069 14 14 10 17 14
07060028 12 14 13 13 13
07060027 13 14 00 00 07
06060050 00 00 00 00 00
05060111 09 12 09 10 10
06060051 11 14 03 12 10
07060021 16 15 13 16 15
07060168 09 08 12 14 11
07060167 08 10 09 15 11
07060029 15 15 13 19 16
06060006 14 17 08 17 14
07060023 15 13 10 13 13
07060169 13 18 14 15 15



Promedio de Controles de lectura (ensayos)


CÓDIGO C1 C2 C3 C4 CL2

07060026 09 07 11 07 09
07060069 10 13 11 09 11
07060028 15 17 13 12 14
07060027 11 10 00 00 05
06060050 03 09 00 00 03
05060111 14 09 09 11 11
06060051 07 14 13 08 11
07060021 13 18 10 10 13
07060168 13 12 13 08 12
07060167 10 06 03 00 05
07060029 13 10 10 16 12
06060006 13 16 10 05 11
07060023 11 12 10 10 11
07060169 14 14 15 17 15

Obs.:
CL2 = promedio de controles de lectura (ensayos)
NP = No se presentó


Promedio de Exposiciones orales e informes

CÓDIGO E1 E2 EXPO INFO PA

07060026 10 12 11 00 06
07060069 14 17 16 00 08
07060028 17 17 17 00 09
07060027 00 00 00 00 00
06060050 00 00 00 00 00
05060111 16 14 15 14 15
06060051 14 17 16 11 14
07060021 17 19 18 00 09
07060168 12 14 13 00 07
07060167 14 14 14 00 07
07060029 17 17 17 17 17
06060006 14 05 10 11 11
07060023 17 00 09 14 12
07060169 17 17 17 17 17

Obs.:
NP = No se presentó
E1 = Exposición oral (Cuento)
E2 = Exposición oral (Novela)
EXPO = Promedio de exposiciones individuales
INFO = Informe sobre el II Coloquio Internacional de Narrativa Fantástica, entre otros.
PA = Participación del alumno en clase y trabajos individuales

PA = Promedio de la participación del alumno en clase y trabajos individuales. Se obtiene de la siguiente manera: (EXPO + INFO) / 2


CONTROL INTERNO DE CALIFICACIONES

CÓDIGO PA CL1 CL2 TM PF

07060026 06 12 09 00 07
07060069 08 14 11 14 12
07060028 09 13 14 19 14
07060027 00 07 05 00 03
06060050 00 00 03 00 01
05060111 15 10 11 15 13
06060051 14 10 11 17 13
07060021 09 15 13 19 14
07060168 07 11 12 17 12
07060167 07 11 05 00 06
07060029 17 16 12 19 16
06060006 11 14 11 17 13
07060023 12 13 11 19 14
07060169 17 15 15 19 17

Obs.:
NP = No se presentó
CL1 = Promedio de controles de lectura (obras literarias)
CL2 = promedio de controles de lectura (ensayos)
PA = Promedio de la participación del alumno en clase y trabajos individuales.
TM = Trabajo monográfico
PF = Promedio final


El Promedio final se obtiene de la siguiente manera:
PF = (PA + CL1 + CL2 + TM) / 4


* Cualquier inquietud o reclamo del alumno se hará personalmente o se comunicará al delegado del curso. No se acepta ninguna comunicación privada por teléfono ni por correo electrónico y fuera del campus universitario, después de la publicación de los resultados finales.
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miércoles, 25 de noviembre de 2009

El trabajo monográfico sobre literatura fantástica

El trabajo monográfico. Recomendaciones:

1. El trabajo monográfico se entregará impreso y en copia CD.

2. Pautas generales de la presentación formal de la monografía:
a) Papel bond: Formato A4 (ancho: 21 cm. – largo 29,7 cms.).
b) Márgenes de la hoja: 2,5 cms. para los márgenes.
c) Líneas: El texto deber tener una justificación completa con un espaciado interlineal 1,5 o doble.
d) Numeración de las páginas: El número arábigo se ubicará en la esquina superior derecha.
e) Fuente: Tipo de letra arial, tamaño 11, estilo normal.
f) Toda ilustración se enumera y titula.

3. El trabajo monográfico debe tener la siguiente estructura:
- Hoja de respeto
- Carátula (contiene datos como: universidad, facultad, título, nombres y apellidos del alumno, código, fecha).
- Epígrafe y/o dedicatoria (opcional).
- Introducción (contiene breve presentación del autor y su obra (¿por qué lo eligió?), comentario extenso sobre la experiencia de análisis e interpretación narratológica de la novela, descripción del contenido de los capítulos y anexo(s), valoración personal de la investigación literaria realizada por el alumno, bibliotecas a las que acudio, dificultades si las hubo, reflexión final sobre la literatura fantástica (¿qué es literatura fantástica desde su punto de vista?).
- Capítulo I (contiene información biográfica del autor, contexto histórico cultural, escuela o movimiento al que pertenece, obra, influencias, etc.).
- Capítulo II (contiene análisis narratológico de la novela).
- Capítulo III (contiene interpretación personal y sustentada de la novela (minimo 5 páginas), puede citarse la critica sobre la obra del autor para complementar).
- Conclusiones (mínimo cinco, sustentadas extensamente).
- Bibliografía (en orden alfabético, de la siguiente manera:
Apellidos y nombres del autor, título del libro, ciudad, editorial, año.
Ejemplo: Vargas Llosa, Mario. La fiesta del chivo. Madrid, Alfaguara, 2000).
- Páginas web visitadas (incluir autor, título, dirección completa de la web, día y hora visitada).
- Anexos (opcional) (Contiene esquemas, cuadros, fotos, etc.).

4. No se recibe monografías que no incluyan conclusiones.
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5. La entrega de monografías es el día jueves 3 de diciembre de 2009 (ÚNICA FECHA), tal como se había anunciado con anterioridad.
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lunes, 26 de octubre de 2009

LAS OTRAS LITERATURAS PERUANAS: DESDE LA MARGINALIDAD HACIA LA INCLUSIÓN


Ciclo de mesas redondas en la BNP


Para difundir los enfoques críticos en el estudio de las llamadas literaturas periféricas en nuestro país, facilitar un espacio de encuentro para los investigadores de la literatura, la cultura y tradición oral quechua, aimara, andina, amazónica y afroperuana, así como reflexionar y discutir temas relacionados con la identidad, la cultura oral y popular, la Biblioteca Nacional del Perú, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), y Ediciones Huerequeque organizan para el mes de noviembre un ciclo de mesas redondas para abordar este tema.

Nuevas estrategias para su inclusión

En la última década del siglo XXI, el Perú ha experimentado la emergencia de un nuevo corpus literario resultado de las manifestaciones artísticas y culturales de sectores sociales y étnicos procedentes del interior del país. Esta producción oral, popular y en lenguas nativas, es considerada como una literatura marginal, periférica o subalterna, lo cual impide su difusión y valoración en el canon. En este contexto se hace necesario estudiar, reflexionar y dialogar este tema, para entonces discutir las estrategias y las respuestas de inclusión, sin discriminación ni desvaloración de nuestra cultura tradicional.

Las mesas se desarrollarán los días 4, 16 y 18 de noviembre de 7:00 a 9:00 p.m en la Sala de Usos Múltiples (SUM) de la BNP, Av. de la Poesía 160 San Borja. En el programa participan destacados estudiosos de las diversas literaturas como:
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MESA DE LITERATURA ANDINA 4/11/09
Mauro Mamani (UNMSM), Dorian Espezúa (UNMSM), Gonzalo Espino (UNMSM).
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MESA DE LITERATURA AMAZÓNICA 16/11/09
Maggie Romani (UNMSM), Pedro Falcón (UNMSM), María Chavarría (UNMSM).
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MESA DE LITERATURA AFROPERUANA 18/11/09
José Campos Dávila (UNEGV), Mónica Carrillo (LUNDU) y Milagros Carazas (UNMSM).

El ingreso es libre

lunes, 19 de octubre de 2009

ROL DE EXPOSICIONES


Cronograma

Inicio de exposiciones el día jueves 29 de octubre de 2009.


Walpole, Horace (Inglaterra, 1717-1797).
Novela gótica: El Castillo de Otranto (1764) → CONTRERAS MAYHUA, L. A. (29/10/09)

Hoffmann, E. T. A. (Alemania, 1776-1822).
Novela: Los elíxires del diablo (1815-1816) → VENTURA YAGHUANA, F. (29/10/09)
Cuentos: “El hombre de arena” → VENTURA YAGHUANA, F. (5/11/09)
“La aventura de la noche de San Silvestre” → CUAREZ CORDERO, R. (29/10/09)

Shelley, Mary (Inglaterra, 1797-1851)
Novela: Frankenstein o el moderno prometeo (1818) → VIVAR ARIAS, S. C. (5/11/09)

Irving, Washington (EE. UU., 1783-1859)
Cuentos: “La leyenda del Valle dormido” y “Rip Van Winkle” → LUGO MEZA, E. (5/11/09)

Gogol, NicoláI (Rusia, 1809-1852)
Cuentos: “La nariz” y “El capote” → PECHE CRUZ, H. (5/11/09)

Poe, E. A. (EE. UU., 1809-1849)
Cuentos: “Ligeia” y”Berenice” → AGÜERO DEJO, T.

James, Henry (EE. UU., 1843-1916)
Novela: Otra vuelta de tuerca (1898) → QUISPE TACURI, P.
Cuento: “El alquiler de un fantasma” → ARQUE CLEMENTE, S.

Maupassant, Guy de (Francia, 1850-1893)
Cuentos: “El horla” y “¿Quién sabe?” → CAPACHA CASTRO, K.

Stevenson, Robert Louis (Escocia, 1850-1894)
Novela: El extraño caso del doctor Jeckyll y mister Hyde (1886) → MEDRANO, M.
Cuento: “El diablo de la botella” → QUISPE TACURI, P.

Wilde, Oscar (Irlanda, 1854-1900)
Novela: El retrato de Dorian Gray (1891) → CABALLERO LARREA, E.
Cuento: El fantasma de Canterville” → VIVAR ARIAS, S.

Stoker, Brian (Irlanda, 1847-1912)
Novela: Drácula (1897) → PECHE CRUZ, H.

Wells, H. G. (Inglaterra, 1866-1946)
Novela: La máquina del tiempo (1895) → AGÜERO DEJO, T.
Novela: El hombre invisible (1897) → ARQUE CLEMENTE, S.
Novela: La guerra de los mundos (1898) → YUGRA ESPERILLA, M. A.

Lovecraft, H. P. (EE. UU., 1890-1937)
Cuentos: “En la cripta” y “El horror de Dunwich” → RAMÍREZ SERNA, A.
Novela: El caso de Charles Dexter (1928) → LUGO MEZA, E.
Novela: En las montañas de la locura (1931) → RAMÍREZ SERNA, A.

Huxley, Aldous (Inglaterra, 1894-1963)
Novela: Un mundo feliz (1932) → ESPINOZA AGUILAR, R.

Calvino, Italo (Italia, 1923-1985)
Novela: El caballero inexistente → CAPCHA CASTRO, K.

Cortázar, Julio (Argentina, 1914-1984)
Cuentos: “La isla al mediodía” y “Cambio de luces” → YUGRA ESPINOZA, M. A.
Cuentos: “El otro cielo” y “Lejana” → ESPINOZA AGUILAR, R.

Palma, Clemente (Perú, 1873-1946)
Cuentos: “El príncipe alacrán” y “Los ojos de Judas” → MEDRANO PANDURO, M.
Novela: XYZ (1934) → CUAREZ CORDERO, R.

Vallejo, César (Perú, 1892-1938)
Cuentos: “Fabla salvaje” y “Más allá de la vida y la muerte” → CONTRERAS MAYHUA

Ribeyro, Julio (Perú, 1929-1994)
Cuentos: “La insignia” y “Doblaje” → CABALLERO LARREA, E.


Obs.:

Los días martes se llevarán acabo cuatro exposiciones, mientras que los jueves tres, en el orden señalado anteriormente.

Las exposiciones empiezan a hora exacta (4:00 p.m.).

El alumno presentará el análisis narratológico completo de un cuento y un adelanto detallado de la novela, según corresponda.

El alumno distribuirá una copia del cuento (si es breve) entre los presentes para su mejor comprensión y compartirá sus conclusiones, ya sea de manera impresa o digitalizada.

Cada exposición tendrá como máximo 25 minutos.

La exposición constará de: a) presentación, b) datos biográficos del autor, c) contexto histórico-cultural y artístico del autor, d) obra, e) análisis de la obra (cuento o novela), f) interpretación de la obra y g) conclusiones.

La entrega final de la monografía (análisis narratológico de una novela) será el día jueves 3 diciembre de 2009 (única fecha).