MITO DE LA LUPUNA5
Todos los días traían (los mellizos) tinajas de agua: “tramahú, tramahú, tramahú…”. De ahí han tenido pereza de tanto traer agua.
El abuelo Krora la mezquinaba.
Entonces pensaron cómo hacer para poder tomar agua todo el tiempo.
Preguntaron al abuelo Krora: “¿de dónde traes agua abuelo?”. Yo junto agua de lluvia, cuando llueve yo pongo una hoja, no la traigo de ninguna parte, yo la junto no más. “No puedo creer eso, me está engañando”, piensa el mellizo.
El mayor de los mellizos, Ndano, manda al menor Mena (placenta) que se transforme en mutfi (picaflor) y que se va a escuchar de dónde el abuelo trae el agua.
l menor se va y se sienta allá, sobre una quiruma.
El abuelo dice: “Pusha” tengo calor, quiero bañarme, y abre la llave de la lupuna” “¡tra!”(El menor está mirando). Gotea el agua:”to, to, to, to, to, to,…”.Se ha bañado.
Recién el abuelo ve el mutfi: tfic, tfic, tfic, tfic, tfic,…”. ¿Qué pasa picaflor? ¿Por qué vienes aquicito a mi lado? El también (el picaflor) se baña: twru, twru, twru, twru,…”. El abuelo quiere matarlo con palo, pero mtfi se va donde su hermano mayor (llevando un poquito de agua en su piquito): tfic, tfic, tfic,..”.
Le cuenta a Ndano: “Allá hay agua, he visto el tronco, es agua adentro, pero el abuelo tiene llave”. “Vamos a tumbarlo, vamos allá, es agua todo, sino que va tomar la gente que vamos hacer”, contesta el mayor.
Los dos se van a preguntar a Krora (le llaman papá): “papá” nosotros vamos a tumbar este palo, no tiene rama”. El abuelo no contesta nada.
De mañanita se van a tumbar la Lupuna. Empiezan a tumbar. Han invitado al carpintero para que les ayude, picoteando de su pico.
Se hace tarde y todavía no la han podido tumbar. “Mañana vamos a acabar de tumbar”
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(5) Chaumeil, Jean-Pierre. “Los mellizos y la lupuna: mitología Yagua”Revista Amazonía peruana, Mitología, Lima, 1978.pág.169-170.
(5)Es uno de los árboles más altos de la Amazonía.
Se va donde Krora y le dicen: “no lo hemos tumbado, mañana”. Bueno, mañana contesta Krora.
De mañanita se han ido y la Lupana estaba enterita como si nada le habían cortado. Tanto sabe, mi abuelo, dice el mayor. Empiezan a cortar otra vez, cuatro veces han probado.
Se hace tarde otra vez:”mira”, dice el mayor a Mena, “no vez allá, en la rama, hay una soga. El (Krora) está pensando allá en la punta, por eso no cae. ¡Transfórmate!”. ¿En que me voy a transformar?, contesta el menor. “En noretiu (alacrán).
Estaba por caer la Lupuna. Se transforma de alacrán y se va por debajo de tierra. De ahí le muerde a Krora en su pie: “sic!!!: “Ayaooo!!!”, grita Krora. Casi suelta la soga. La Lupuna estaba medio inclinada.
El menor regresa donde su hermano mayor. Ndano le dice otra vez: “transfórmate en alacrán más fuerte Watátu y muérdele fuerte. El mayor le sopla para que se transforme.
Se va otra vez debajo de la tierra y muerde en su pie: “Sic!!!:empieza a caer la Lupuna, ú, ú, ú, ú, ú, ú, ú, ú, ´….pú!, ya se ha caído! Ya ha caído toditito, “nawa! nawa!,… (Amazonas).
El agua se ha caído haciendo las quebradas (de Amazonas).
El mayor agarra una hojita, hay un suri, un caracolito negro Kepatio. El caracolito se ha transformado en gente negra. Empieza a gritar la gente negra A!A!A!A!A!A!A!...”, está remando en su canoa de corteza( de Lupuna), como no corre mucho el agua (en el asiento de la Lupuna).
Krora grita a lo mellizos: “Por qué no lo han matado al gusano! Les va a fastidiar después esta gente!”.
Empiezan (los mellizos) a botar las astillas de la Lupuna, echando nombre a los peces: “bocachueca, gamitana, Paco, vaca, marina, zúngaro,…, de toda clase de pescados. Se transforman inmediatamente las astillas en pescado, al menudito, sardina, palomita, lisa, cunchi,..De las astillas chiquitas para los pescados chiquitos como paña.
Los mellizos gritan al abuelo:” nosotros la hemos tumbado, porque sino cómo va a tomar la gente”.
Los mellizos empiezan a anzuelear y muestran los peces al abuelo: “ve abuelo, como agarramos. Eso es para toda la gente, todo el mundo va a seguir el Amazonas, vamos a transformar a toda clase de gente.
NIVEL DENOTATIVO
Secuencia I (1-4): Privación del agua de parte de Krora hacia los mellizos.
Se presenta una situación de difícil adquisición de agua de parte de los mellizos, mientras que su abuelo Krora les mezquina el agua engañándolos cuando dice que es agua de lluvia.
Los mellizos: no poseen agua, cargadores de tinajas de agua, incrédulos, creadores, poseen poderes.
Krora: Sí posee agua, mezquino, engañador, sabe bastante.
Secuencia II (5): Primera transformación de Mena.
El mellizos Menor, Mena, se transforma en picaflor ordenado por su hermano (mayor) Ndano. La transformación tiene el fin de descubrir al secreto de Krora.
Mellizo Ndano: Da ordenes y no se puede transformar.
Mellizo Mena: Recibe ordenes y se puede transformar.
Secuencia III (6-8): Descubrimiento del secreto de Krora.
Se presenta un hecho importante el encuentro del picaflor y Krora en el árbol de Lupuna, dándose de esa manera el descubrimientos de la llave de la Lupuna cuando Krora la utilizaba para bañarse, provocando ello el enojo de Krora cuando el picaflor.
Secuencia IV (9): Revelación del secreto a Ndano.
Mena cuenta a su hermano la existencia del agua en el árbol de Lupuna, el cuál no pueden adquirirlo porque la llave está en poder de Krora. Los mellizos toman la determinación de talar el árbol de Lupuna.
Secuencia V (10) Revelación del intento de talado de la Lupuna.
Los mellizos, por medio de un artificio de la vejez del árbol, le dicen a su abuelo que van a cortar ese árbol de Lupuna.
Secuencia VI (11-13): Intento de talado del árbol de Lupuna.
Los mellizos, ayudados por el carpintero, fueron a derribar el árbol de Lupuna, pero no lo lograron porque el árbol es fuerte, se abre con llave, lo resguarda Krora. Mientras que los mellizos y el carpintero no tienen la fuerza suficiente para tumbar el árbol de Lupuna, además que no descubrieron la llave.
Secuencia VII (14-18): Talado del árbol de Lupuna.
Sub secuencia 7.1 (14-15): Hallazgo de la soga.
Nuevamente los mellizos tratan de talar el árbol, de pronto realizan un gran hallazgo: la soga que sostiene el árbol de Lupuna.
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Sub secuencia 7.2 (16-18): Segunda y tercera transformación de Mena.
El mellizo menor Mena se transforma en alacrán, muerde a Krora para que suelte la soga, ello no da resultado. Luego se transforma en un alacrán más fuerte y este sí dio resultado: Krora suelta la soga.
Secuencia VII (19-24): Abundancia del agua y nueva organización de la tierra.
Cae el agua en grandes cantidades, a diferencia de la etapa anterior de escasez. También se encuentra un caracolito negro y un suri. Los caracoles se transforman en gente negra, también hay una transformación de las astillas del árbol de Lupuna en los diferentes peces.
Secuencia IX (23-24): Los mellizos, Krora y la nueva situación.
Los mellizos indican a Krora que el agua que hay es porque será transformado y que para las personas que van a seguir el agua de la Lupuna que es representado por el amazonas
NIVEL SIMBÓLICO
LOS MELLIZOS
Son dos hermanos con poderes especiales (transformarse) que representan a los salvadores y creadores (peces), ya que gracias a ellos la tierra pasó de un estado de carencia de agua a una abundancia de agua y otros elementos.
Ndano: Es el hermano mayor de los hermanos y quien representa la autoridad entre ambos, no se transforma pero tiene otras habilidades como la toma de decisiones y la de dar ordenes a Mena.
El es quien descubre la soga que sostiene el árbol de Lupuna, es decir él es quién ve lo que su hermano no ve, es así como el dio la solución para la escasez de agua.
Mena: Es el hermano menor, él va cumplir ordenes de su hermano más no darlas. Es decir va representar la dependencia a su hermano en las diversas cosas que realicen. Tiene poder sobrenatural que es la de transformarse en picaflor, alacrán y alacrán más fuerte.
Los mellizos van a representar también la dualidad dentro de la mitología Yagua.
KRORA
Es el abuelo de los mellizos. Esta representado como el dueño o guardián de la Lupuna (que contiene el agua) por lo cual tiene un carácter mezquino con los demás hasta con sus propios nietos, causando de esa manera la carencia de recursos, la falta e agua, etc. Es decir Krora es representado como el culpable de que la gente no tome agua.
Krora también va tener otras características como el ser engañador y tener un gran conocimiento (acerca de la lupuna), este último lo hace un ser diferente a los demás.
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PICAFLOR
Es el primer animal en el que se transforma Mena, pertenece al mundo de arriba. Por sus características de ser pequeño va representar al ser espiratorio del secreto de su abuelo Krora. También va a representar la velocidad porque no es alcanzado por Krora al ser descubierto.
ALACRAN
Es el segundo animal en el que se transforma Mena. Pertenece al mundo de abajo (hurin). Representa el ataque que se realiza a Krora, ya que por medio del incado de sus tenazas Krora logra soltar la soga de la Lupuna.
LUPUNA
Es el árbol, pero no cualquier árbol sino un árbol que en su tronco contiene el agua de la humanidad por ello va representar la vitalidad o el elemento motor para la vida.
CARACOL
Va representar a las personas o comunidades afros que van a poblar la tierra de ahí en adelante.
ASTILLAS DE LA LUPUNA (PECES)
Van a representa a los diferentes peces que habitan la tierra y en especial el amazonas.
EL AMAZONAS
Representa el recurso vital para las nuevas generaciones que se van formando alrededor del recorrido del amazonas.
Dentro del mito se va encontrar una relación de parentesco entre los mellizos y Krora su abuelo, lo normal sería encontrar una buena relación abuelo-nietos, sin embargo lo que vamos a encontrar es una relación negativa y conflictiva principalmente por el recurso del agua que es justamente lo que representa la nueva vida, lo cual implicaría que ello (krora y los mellizos) representen a loa ancestros de dichos seres nuevos que habitarían la tierra.
El mito de la lupuna se desarrolla en el espacio y tiempo determinado que no es mencionado dentro del mito, sin embargo va representar a un tiempo ancestral donde aún no se crean los nuevos habitantes, las amazonas, los afros, los peces, etc. Como lo sería el actual territorio Yagua.
Una relación muy importante que vamos a encontrar es la del triunfo o vencimiento de los mellizos contar el abuelo Krora, justamente dicha relación va a representar el triunfo de de la abundancia de agua y recursos sobre la escasez y falta de agua y recursos.
Otro aspecto muy importante que se suscita al final del mito luego de la creación del Amazonas y los peces, es que los mellizos inician la actividad de la pesca por medio del
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anzuelo, ello es muy importante porque justamente está actividad es la que se va a practicar en la actividad económica de la sociedad Yagua. Entonces por este acontecimiento muy importante es que los mellizos representan para las nuevas comunidades amazónicas los maestros que enseñaron la actividad de la caza.
Los diversos animales que aparecen en el mito como son el picaflor, el alacrán, el caracol y el suri van también a representar a los ancestros de los animales de la nueva tierra que se va a crear, ya que antes de la creación del amazonas y las comunidades todo será un tiempo ancestro. Es decir al igual que los mellizos y Krora, los animales serán los ancestros de los nuevos que se sigan creando.
INTERPRETACIÓN
El mito de la Lupuna es un mito de la sociedad Yagua, este mito tiene un carácter cosmogónico y etiológico porque nos va intentar explicar el origen de las comunidades de la Amazonía y otras como son por ejemplo los afros que en el mismo mito son mencionados como la raza negra, también diversos elementos de la misma sociedad amazónica y Yagua como son por ejemplo el río Amazonas, los peces que la habitan, la actividad de la pesca entre otros. La creación de estas nuevas sociedades implica que los mellizos y el abuelo Krora se convertirán en los ancestros de estas sociedades, justamente los Yagua son parte de las nuevas sociedades que se crean. Es por ello importante mencionar que no es sorpresa y extraño encontrar dentro de las creencias y mitologías yaguas a los mellizos y al abuelo Krora como seres ancestrales y valiosos para su cultura. El eje giratorio de mito, con ello la creencia Yagua, es la Lupuna, ya que a partir de él es que se obtiene el agua para la bebida de las personas, la creación del Amazonas, los peces (de sus astillas), entre otros. Sin embargo esta importancia que se le da al árbol de Lupuna desde tiempos ancestrales no es mera casualidad, sino que justamente ello se puede reflejar en su propia realidad ya que la Lupuna ocupa un lugar importante dentro de los recursos de la Amazonía peruana pues este árbol gigantesco abarca grandes propiedades como el ser habitad de muchos animales, para la fabricación de canoas, para la medicina, entre otras. Es así que el carácter importante de la Lupuna en la vida de las sociedades Amazónicas como en la Yagua es reflejada en su mito donde también le da la consideración del elemento que contiene el ser vital en este caso el agua que justamente a partir del cual se da la creación de diversos elementos en la Amazonía.
Un aspecto importante que mencionar es el momento en el que cae el árbol de Lupuna y con ello el agua a grandes cantidades creando de esa manera diversos elementos, pero lo primero en crearse el río Amazonas a partir de la cual vivirán las sociedades que se sigan
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creando. Lo anterior lo he mencionado por que es importante ver el significado que tiene el río Amazonas para la sociedad Yagua justamente porque considera en sus creencias que el Amazonas es lo primero que se creó y a partir del cual surgieron ellos y otras comunidades. Ello manifiesta que el río Amazonas para los Yaguas no es cualquier río sino el río principal a partir de la cual surgen los ríos menores y partir de la cual la vida de sostiene porque contiene el agua para la bebida y contiene a los peces para los alimentos, entre otros.
Al momento de la creación de las diversas sociedades amazónicas, una de ellas es la Yagua, según el mito ello nos hace ver que la cosmovisión de los Yagua es una manera de ver la realidad de que en la tierra en sí ellos no son los únicos, sino más bien que son una variedad de comunidades tanto los que viven en la Amazonía así también como aquello que habitarán en otros lugares como son la los Afro o como son llamados en el mito como los negro.
La actividad de la pesca es una de las actividades económicas que se practican en las comunidades Yaguas, la cual han logrado mejorar por medio de diversas técnicas, además también por medio de ella los Yagua han podido sobrevivir y adecuarse ha dicho contexto tan variado como es la Amazonía. Justamente está actividad ha sido reflejado en el mito de la Lupuna donde se puede entender que los mellizos o también considerados los ancestros son los que enseñan a las demás comunidades la actividad de la pesca para su futuro y subsistencia.
Como hemos podido observar el mito de la Lupuna es un mito importante apara la sociedad Yagua, ya que va explicar cómo es que surgen las comunidades de la Amazonía, es decir ellos mismos; también nos va a explicar como es que surgen los demás elementos de su naturaleza. Por ello podemos deducir que este mito es uno de los que explican el surgimiento de la Yagua como sociedad y también que desde sus inicios ellos han vivido en la Amazonía junto al río amazonas, en convivencia constante con la naturaleza los cual se puede reflejar en sus diversos mitos que son siempre reflejo de sus realidades actuales y de su surgimiento y justamente el mito de la Lupuna es uno de ellos.
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domingo, 17 de julio de 2011
Análisis e interpretación de mito ACHUAR (por Maikol Fernández)
MITO DE LOS GEMELOS[1]
“En los tiempos antiguos, después del gran diluvio, no habían mujeres, sólo dos hombres habían en el mundo. Cerca de allí vivían dos hermosas papagayos: Awarmas, con su colorido plumaje, y Parik. Vivían en una casa deshabitada, allí charlaban y se reían como dos mujeres. Cierto día llegaron los dos jóvenes cerca de la casa y escucharon a los lejos su risa sonora. Entonces dijeron: “¡Acerquémonos para escuchar lo que hablan!”. Pero tan pronto se acercaron a los papagayos, las aves levantaron el vuelo y huyeron. Los dos hombres regresaron a su casa.
Algunos sías después se pusieron nuevamente camino a la casa de los papagayos. Y sucedió lo mismo que antes: nuevamente pudieron escuchar de lejos palabras y risas en la casa deshabitada, y ambos se acercaron para observar mejor a los pájaros. Entonces echaron mano de toda su destreza y atraparon al mujer-papagayo Awarmmas, que de repente tomó forma humana. Luego entraron los dos hombres a la casa de esa mujer, convivieron con ella y tuvieron numerosa descendencia.
Eso fue el origen de los Achuar, así lo cuenta. Los Achuar provienen de Awarmas, por eso tienen una nariz tan grande. Si proviniéramos de la otra mujer-papagayo, Parik, tendríamos una nariz hermosa y pequeña. Así los contaban mis antepasados”.
(Chumpi, Chankuap, Perú, 1991)
NIVEL DENOTATIVO (descriptivo)
Secuencia 1: Presentación de la situación inicial
1. En los tiempos antiguos, después del gran diluvio, sólo dos hombres habían en el mundo.
Secuencia 2: Presentación de los papagayos Awarmas y Parik
2. Cerca de allí vivían dos hermosos papagayos: Awarmas, con su colorido plumaje, y Parik. Vivían en una casa deshabitada, allí charlaban y se reían como dos mujeres.
Secuencia 3: Encuentro y reacción
3. Cierto día llegaron los dos jóvenes cerca de la casa y escucharon a lo lejos su risa sonora. Entonces dijeron: “¡Acerquémonos para escuchar lo que hablan!”
4. Pero tan pronto se acercaron a los papagayos, las aves levantaron el vuelo y huyeron.
5. Los dos hombres regresaron a su casa.
Secuencia 4: Nuevo intento de acercarse a los papagayos
6. Algunos días después se pusieron nuevamente camino a la casa de los papagayos.
7. Y sucedió lo mismo que antes: nuevamente pudieron escuchar de lejos las palabras y risas en la casa deshabitada,
8. Y ambos se acercaron para observar mejor a los pájaros.
Secuencia 5: La estrategia y los resultados que con ella se obtuvieron
9. Entonces echaron mano de toda su destreza y atraparon a la mujer papagaya Awarmas, que de repente tomó forma humana.
10. Luego entraron los dos hombres a la casa de la mujer, convivieron con ella y tuvieron numerosa descendencia.
Secuencia 6: confirmación de la procedencia
11. Ese fue el origen de los achuar, así se lo cuenta.
12. Los achuar provienen de Awarmas, por eso tienen una nariz tan grande.
13. Si proviniéramos de la otra mujer-papagaya, Parik, tendríamos una nariz hermosa y pequeña.
Secuencia 7: ratificación de la oralidad
14. Así los contaban mis antepasados.
NIVEL SIMBÓLICO
· El diluvio: su simbología se relaciona con las creencias judeocristianas. Está asociado a la destrucción y renovación, aunque también podría significar, simbólicamente, los desastres naturales provocados por la crecida de los ríos.
· Los hombres: estos son los sobrevivientes del diluvio. Podría transfigurárselos como la representación una comunidad que tras un desastre sale de sus límites geográficos originales en busca de nuevos terrenos donde poder asentarse.
· Los papagayos Awarmas y Parik: vienen a representar la fauna amazónica. Sus características físicas diferentes, su transformación en seres humanos y el vínculo que llegan a establecer con los hombres, nos llevan a pensar que cada una de estas aves simbolizaría a una comunidad indígena diferente alejada de la de los hombres.
INTERPRETACIÓN
El mito parte de un mundo que ya existe, pero que ha sido castigado por un diluvio, al que únicamente sobrevivieron dos hombres[2]. El diluvio, desde un primer punto de vista, podría representar la simbolización de un elemento cristiano en la cosmovisión de los achuar como una consecuencia del proceso de evangelización. Esta concepción nos lleva a pensar también en la idea de un “fin del mundo”, a partir del cual se dará una renovación de la vida; que se entiende como un concepto cíclico del tiempo, esto quiere decir que tiene una doble implicancia lógica: si existe destrucción, existe una transformación y si existe una transformación, también existe una renovación de la vida.
Mader Elke dice al respecto: “Sus ideas del fin del mundo como el paso a una nueva época nos recuerdan el concepto cíclico del tiempo que prevalece en los Andes y el de Pachacuti, la destrucción y transformación del mundo”[3].
Esta idea nos lleva a plantear la hipótesis de que el mito está haciendo referencia a un periodo en el que el territorio, el de los achuar, sufrió los abatimientos de los fenómenos naturales, especialmente los que están asociados a las lluvias torrenciales (típicas en la selva) y a las crecidas de los ríos.
El diluvio, desde esta perspectiva, se asocia con dos elementos muy característicos de la cosmovisión achuar: el agua terrestre y el agua celestial[4]. El agua terrestre es Yumi. Esta es el agua que cae en forma de garúa durante varios días o a cántaros. Entsa es el agua de río y el río mismo. Es el agua transparente de los riachuelos, color pardo y tumultuoso de las crecidas.
Estos dos elementos, y de acuerdo con lo que dice Philippe Descola, ejercen una acción destructora en el medio geográfico y, evidentemente, también una acción transformadora en el mismo; por lo que juegan, a parte de la acción del hombre, un papel muy importante en el moldeamiento de la geografía amazónica.
Por otro lado, la presencia de los hombres y de los papagayos no es una mera decoración en el contenido del mito, sino que esta tiene una muy importante implicancia social y quizá también política. Esto se explicaría partiendo del siguiente supuesto:
“Cuando se insiste en la idea de un espacio reconocido como propio por una etnia, se hace necesario superar nuestros conceptos occidentales de fronteras políticas, geográficas, etc. Una etnia se encuentra ligada a un territorio por el cual han transitado sus antepasados y que aparece documentado en la memoria colectiva”[5].
Esto nos permite explicar lo siguiente: en el mito, simbólicamente, podemos identificar a tres comunidades bien diferenciadas. En primer lugar la conformada por los gemelos, que salen de su lugar de origen en busca de lo que a ellos les llamó la atención:
3. Cierto día llegaron los dos jóvenes cerca de la casa y escucharon a lo lejos su risa sonora. Entonces dijeron: “¡Acerquémonos para escuchar lo que hablan!”
Este hecho llevó a que ellos se encontraran con las papagayas Awarmas y Parik. Estas son las otras dos comunidades. Esta categorización se llega a establecer a partir de las diferencias físicas que el mito describe y que se hace evidente en la secuencia 6:
12. Los achuar provienen de Awarmas, por eso tienen una nariz tan grande.
13. Si proviniéramos de la otra mujer-papagaya, Parik, tendríamos una nariz hermosa y pequeña.
En estas dos unidades informativas, pertenecientes a dicha secuencia, nos confirman el postulado anterior. Ya que dichos rasgos (nariz grande y nariz hermosa pequeña) podrían marcar bien la diferencia entre dos grupos étnicos distintos.
Apelando a lo que María Chavarría dice, podremos decir que el ligamiento entre una comunidad y su territorio marca las pautas para el establecimiento de posibles alianzas, porque el conocimiento que se tenga del territorio va implicar a su vez que se recorra ambientes que puedan estar ocupados por comunidades distintas: tengamos en cuenta que lo que en un pasado perteneció a un determinado grupo, en el presente le puede pertenecer a él y a otros más. A partir de esta conjunción étnica casual podrían generarse dos posibles consecuencias: la primera vinculada con un conflicto bélico, que sería lo más normal en estas situaciones, y la segunda, con un tratado de paz a partir de una alianza matrimonial.
La figura que ahora hemos dibujado se hace presente, en el texto que estamos analizando, en el momento en el que los gemelos se encuentran con las dos papagayas. Este encuentro se da en dos momentos. En el primero las dos huyen (conflicto étnico) y en el segundo sólo una se queda, por que es atrapada (conjunción étnica semi pacífica: se apela a la fuerza).
Todo indicaría, entonces, que las relaciones que comenzaron a establecer entre estas comunidades o grupos étnicos no se llevaron a cabo de la misma manera, ya que en el primer caso huyen y en el segundo sólo una queda.
La estrategia, que ponen en marcha los gemelos, rompe con esa línea conflictiva presente en el primer momento y marca el inicio de una negociación, que se concreta con la convivencia entre estos y la papagaya Awarmas y que se fortalece con la descendencia que engendraron.
Por otro lado, estos hijos van a reconocer su procedencia y la relación que ellos tienen con sus antepasados mediante la identificación de sus rasgos físicos y la aceptación de ellos, a pesar de que existen indicios de un inconformismo:
13. Si proviniéramos de la otra mujer-papagaya, Parik, tendríamos una nariz hermosa y pequeña.
Que, probablemente, evidenciaría la poca aceptación que en un inicio tuvo esta alianza.
Finalmente, en el Mito de los gemelos, la oralidad es un aspecto que está presente desde el inicio del relato hasta la culminación del mismo:
11. Ese fue el origen de los achuar, así se lo cuenta.
14. Así los contaban mis antepasados.
En síntesis, el mito que se ha analizado en estas páginas nos permite entender los intrincados procesos a través de los cuales se establecen los vínculos de parentesco y las interrelaciones sociales entre comunidades, así como también el funcionamiento de los ciclos de renovación (de la tierra, de las plantas, de los animales y del mismo hombre) a los cuales están sujetos estos grupos indígenas.
[1] MADER, Elke. Metamorfosis del poder: pensamiento y sociedad. Pp. 77; 78.
[2] Aunque el contenido del mito no lo refiere, su título da a entender que ambos hombres son hermanos gemelos.
[3] MADER, Elke. Metamorfosis del poder: pensamiento y sociedad. Pág. 79.
[4] DESCOLA, Philippe. La selva culta: simbolismo y praxis en la ecología de los achuar. Pp. 61-81.
[5] CHAVARRÍA, María. “El mundo del agua en la tradición oral ese-eja” en Tradición oral andina y Amazónica: métodos de análisis e interpretación de textos. Pág. 30.
“En los tiempos antiguos, después del gran diluvio, no habían mujeres, sólo dos hombres habían en el mundo. Cerca de allí vivían dos hermosas papagayos: Awarmas, con su colorido plumaje, y Parik. Vivían en una casa deshabitada, allí charlaban y se reían como dos mujeres. Cierto día llegaron los dos jóvenes cerca de la casa y escucharon a los lejos su risa sonora. Entonces dijeron: “¡Acerquémonos para escuchar lo que hablan!”. Pero tan pronto se acercaron a los papagayos, las aves levantaron el vuelo y huyeron. Los dos hombres regresaron a su casa.
Algunos sías después se pusieron nuevamente camino a la casa de los papagayos. Y sucedió lo mismo que antes: nuevamente pudieron escuchar de lejos palabras y risas en la casa deshabitada, y ambos se acercaron para observar mejor a los pájaros. Entonces echaron mano de toda su destreza y atraparon al mujer-papagayo Awarmmas, que de repente tomó forma humana. Luego entraron los dos hombres a la casa de esa mujer, convivieron con ella y tuvieron numerosa descendencia.
Eso fue el origen de los Achuar, así lo cuenta. Los Achuar provienen de Awarmas, por eso tienen una nariz tan grande. Si proviniéramos de la otra mujer-papagayo, Parik, tendríamos una nariz hermosa y pequeña. Así los contaban mis antepasados”.
(Chumpi, Chankuap, Perú, 1991)
NIVEL DENOTATIVO (descriptivo)
Secuencia 1: Presentación de la situación inicial
1. En los tiempos antiguos, después del gran diluvio, sólo dos hombres habían en el mundo.
Secuencia 2: Presentación de los papagayos Awarmas y Parik
2. Cerca de allí vivían dos hermosos papagayos: Awarmas, con su colorido plumaje, y Parik. Vivían en una casa deshabitada, allí charlaban y se reían como dos mujeres.
Secuencia 3: Encuentro y reacción
3. Cierto día llegaron los dos jóvenes cerca de la casa y escucharon a lo lejos su risa sonora. Entonces dijeron: “¡Acerquémonos para escuchar lo que hablan!”
4. Pero tan pronto se acercaron a los papagayos, las aves levantaron el vuelo y huyeron.
5. Los dos hombres regresaron a su casa.
Secuencia 4: Nuevo intento de acercarse a los papagayos
6. Algunos días después se pusieron nuevamente camino a la casa de los papagayos.
7. Y sucedió lo mismo que antes: nuevamente pudieron escuchar de lejos las palabras y risas en la casa deshabitada,
8. Y ambos se acercaron para observar mejor a los pájaros.
Secuencia 5: La estrategia y los resultados que con ella se obtuvieron
9. Entonces echaron mano de toda su destreza y atraparon a la mujer papagaya Awarmas, que de repente tomó forma humana.
10. Luego entraron los dos hombres a la casa de la mujer, convivieron con ella y tuvieron numerosa descendencia.
Secuencia 6: confirmación de la procedencia
11. Ese fue el origen de los achuar, así se lo cuenta.
12. Los achuar provienen de Awarmas, por eso tienen una nariz tan grande.
13. Si proviniéramos de la otra mujer-papagaya, Parik, tendríamos una nariz hermosa y pequeña.
Secuencia 7: ratificación de la oralidad
14. Así los contaban mis antepasados.
NIVEL SIMBÓLICO
· El diluvio: su simbología se relaciona con las creencias judeocristianas. Está asociado a la destrucción y renovación, aunque también podría significar, simbólicamente, los desastres naturales provocados por la crecida de los ríos.
· Los hombres: estos son los sobrevivientes del diluvio. Podría transfigurárselos como la representación una comunidad que tras un desastre sale de sus límites geográficos originales en busca de nuevos terrenos donde poder asentarse.
· Los papagayos Awarmas y Parik: vienen a representar la fauna amazónica. Sus características físicas diferentes, su transformación en seres humanos y el vínculo que llegan a establecer con los hombres, nos llevan a pensar que cada una de estas aves simbolizaría a una comunidad indígena diferente alejada de la de los hombres.
INTERPRETACIÓN
El mito parte de un mundo que ya existe, pero que ha sido castigado por un diluvio, al que únicamente sobrevivieron dos hombres[2]. El diluvio, desde un primer punto de vista, podría representar la simbolización de un elemento cristiano en la cosmovisión de los achuar como una consecuencia del proceso de evangelización. Esta concepción nos lleva a pensar también en la idea de un “fin del mundo”, a partir del cual se dará una renovación de la vida; que se entiende como un concepto cíclico del tiempo, esto quiere decir que tiene una doble implicancia lógica: si existe destrucción, existe una transformación y si existe una transformación, también existe una renovación de la vida.
Mader Elke dice al respecto: “Sus ideas del fin del mundo como el paso a una nueva época nos recuerdan el concepto cíclico del tiempo que prevalece en los Andes y el de Pachacuti, la destrucción y transformación del mundo”[3].
Esta idea nos lleva a plantear la hipótesis de que el mito está haciendo referencia a un periodo en el que el territorio, el de los achuar, sufrió los abatimientos de los fenómenos naturales, especialmente los que están asociados a las lluvias torrenciales (típicas en la selva) y a las crecidas de los ríos.
El diluvio, desde esta perspectiva, se asocia con dos elementos muy característicos de la cosmovisión achuar: el agua terrestre y el agua celestial[4]. El agua terrestre es Yumi. Esta es el agua que cae en forma de garúa durante varios días o a cántaros. Entsa es el agua de río y el río mismo. Es el agua transparente de los riachuelos, color pardo y tumultuoso de las crecidas.
Estos dos elementos, y de acuerdo con lo que dice Philippe Descola, ejercen una acción destructora en el medio geográfico y, evidentemente, también una acción transformadora en el mismo; por lo que juegan, a parte de la acción del hombre, un papel muy importante en el moldeamiento de la geografía amazónica.
Por otro lado, la presencia de los hombres y de los papagayos no es una mera decoración en el contenido del mito, sino que esta tiene una muy importante implicancia social y quizá también política. Esto se explicaría partiendo del siguiente supuesto:
“Cuando se insiste en la idea de un espacio reconocido como propio por una etnia, se hace necesario superar nuestros conceptos occidentales de fronteras políticas, geográficas, etc. Una etnia se encuentra ligada a un territorio por el cual han transitado sus antepasados y que aparece documentado en la memoria colectiva”[5].
Esto nos permite explicar lo siguiente: en el mito, simbólicamente, podemos identificar a tres comunidades bien diferenciadas. En primer lugar la conformada por los gemelos, que salen de su lugar de origen en busca de lo que a ellos les llamó la atención:
3. Cierto día llegaron los dos jóvenes cerca de la casa y escucharon a lo lejos su risa sonora. Entonces dijeron: “¡Acerquémonos para escuchar lo que hablan!”
Este hecho llevó a que ellos se encontraran con las papagayas Awarmas y Parik. Estas son las otras dos comunidades. Esta categorización se llega a establecer a partir de las diferencias físicas que el mito describe y que se hace evidente en la secuencia 6:
12. Los achuar provienen de Awarmas, por eso tienen una nariz tan grande.
13. Si proviniéramos de la otra mujer-papagaya, Parik, tendríamos una nariz hermosa y pequeña.
En estas dos unidades informativas, pertenecientes a dicha secuencia, nos confirman el postulado anterior. Ya que dichos rasgos (nariz grande y nariz hermosa pequeña) podrían marcar bien la diferencia entre dos grupos étnicos distintos.
Apelando a lo que María Chavarría dice, podremos decir que el ligamiento entre una comunidad y su territorio marca las pautas para el establecimiento de posibles alianzas, porque el conocimiento que se tenga del territorio va implicar a su vez que se recorra ambientes que puedan estar ocupados por comunidades distintas: tengamos en cuenta que lo que en un pasado perteneció a un determinado grupo, en el presente le puede pertenecer a él y a otros más. A partir de esta conjunción étnica casual podrían generarse dos posibles consecuencias: la primera vinculada con un conflicto bélico, que sería lo más normal en estas situaciones, y la segunda, con un tratado de paz a partir de una alianza matrimonial.
La figura que ahora hemos dibujado se hace presente, en el texto que estamos analizando, en el momento en el que los gemelos se encuentran con las dos papagayas. Este encuentro se da en dos momentos. En el primero las dos huyen (conflicto étnico) y en el segundo sólo una se queda, por que es atrapada (conjunción étnica semi pacífica: se apela a la fuerza).
Todo indicaría, entonces, que las relaciones que comenzaron a establecer entre estas comunidades o grupos étnicos no se llevaron a cabo de la misma manera, ya que en el primer caso huyen y en el segundo sólo una queda.
La estrategia, que ponen en marcha los gemelos, rompe con esa línea conflictiva presente en el primer momento y marca el inicio de una negociación, que se concreta con la convivencia entre estos y la papagaya Awarmas y que se fortalece con la descendencia que engendraron.
Por otro lado, estos hijos van a reconocer su procedencia y la relación que ellos tienen con sus antepasados mediante la identificación de sus rasgos físicos y la aceptación de ellos, a pesar de que existen indicios de un inconformismo:
13. Si proviniéramos de la otra mujer-papagaya, Parik, tendríamos una nariz hermosa y pequeña.
Que, probablemente, evidenciaría la poca aceptación que en un inicio tuvo esta alianza.
Finalmente, en el Mito de los gemelos, la oralidad es un aspecto que está presente desde el inicio del relato hasta la culminación del mismo:
11. Ese fue el origen de los achuar, así se lo cuenta.
14. Así los contaban mis antepasados.
En síntesis, el mito que se ha analizado en estas páginas nos permite entender los intrincados procesos a través de los cuales se establecen los vínculos de parentesco y las interrelaciones sociales entre comunidades, así como también el funcionamiento de los ciclos de renovación (de la tierra, de las plantas, de los animales y del mismo hombre) a los cuales están sujetos estos grupos indígenas.
[1] MADER, Elke. Metamorfosis del poder: pensamiento y sociedad. Pp. 77; 78.
[2] Aunque el contenido del mito no lo refiere, su título da a entender que ambos hombres son hermanos gemelos.
[3] MADER, Elke. Metamorfosis del poder: pensamiento y sociedad. Pág. 79.
[4] DESCOLA, Philippe. La selva culta: simbolismo y praxis en la ecología de los achuar. Pp. 61-81.
[5] CHAVARRÍA, María. “El mundo del agua en la tradición oral ese-eja” en Tradición oral andina y Amazónica: métodos de análisis e interpretación de textos. Pág. 30.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Una lectura de Adiós Ayacucho
Una lectura de Adiós Ayacucho de Julio Ortega
Por Cecilia Flores
La obra Adiós Ayacucho es una manifestación clara de la violencia de la que fueron víctimas muchos campesinos durante la guerra interna que vivió nuestro país desde principios de los años ochenta y que se extendió por más de dos décadas. En esta obra está representada la violencia que se efectuó por parte del Estado y cuyos pobladores, principalmente ayacuchanos, fueron los más golpeados debido a que fue el espacio en el que se dio inicio el conflicto armado.
Alonso Cánepa es el personaje que permite darles la voz y la palabra a todos aquellos campesinos marginados y victimados por las fuerzas del estado.
Desde el título de la obra Adiós Ayacucho, Julio Ortega pretende señalarnos lo que presenta en su novela. Considero queesta nominación es muy sugerente, ya que expresa un significado denotativo: “Adiós” expresa la despedida y “Ayacucho”, a partir de su significación compuesta por dos palabras quechuas: “aya” significa muerto y “cucho” rincón o lugar, esta palabra expresa lugar o rincón de los muertos. Es decir, es un pueblo en el que “abundan” los muertos, ello debido a que el poblado ayacuchano fue el más azotado durante la guerra interna.
Alejarnos de nuestro territorio para ir a uno ajeno, donde la indiferencia e injusticia prima, es una situación dolorosa, sobretodo para el migrante provinciano. Se puede señalar que en Adiós Ayacuchose representa una doble despedida que es doblemente dolorosa.
La primera despedida ocurre cuando el personaje Alonso Cánepa es asesinado por las fuerzas del orden acusado de pertenecer al movimiento senderista. En esta primera despedida el cuerpo de Alonso Cánepa, como materia viva, se desvincula de su pueblo, cuando es asesinado, es decir, cuando ocurre la muerte física.
La segunda despedida ocurre cuando el cuerpo inerte de Alonso Cánepa se desvincula de su pueblo para dirigirse a Lima a recuperar sus huesos, aquí ocurre una “Muerte simbólica” tal como lo señalanVíctor Vich y Alexandra Hibbett en el epílogo[1] de la novela de Julio Ortega (2008:107). Esto está referido a que la muerte de Alonso Cánepa ha abierto una brecha entre la muerte y el descanso eterno debido a la incompletud de sus partes humanas, en este caso sus huesos. Se supone que la muerte debería significar el descanso eterno, pero a causa de la ausencia de sus miembros y a la falta de respuesta de por qué se ensañaron con él y con su cuerpo, no puede hacerlo. En Cánepa está el deseo de ir en busca de sus partes, desea recuperarlas, y a través de esto buscar al responsable de su muerte, encontrar la respuesta, quizá la reivindicación y descansar en paz.
Por ello la expresión: “Vine a Lima a recuperar mi cadáver”, es la más directa manifestación de la exigencia de Alonso Cánepa por recuperar su cadáver y junto con él encontrar al responsable directo de su asesinato.
En Adiós Ayacucho, se concibe la hegemonía del poder que se encuentra en el discurso a partir del diálogo que se entabla entre elantropólogo y Alonso Cánepa. La Antropología como ciencia social que estudia al hombre en su integridad, bajo sus múltiples dimensiones, que responden a una determinada cultura y, por tanto, formas de pensamiento, no asume juicios valorativos señalando la superioridad o “inferioridad” de una o más culturas.Sin embargo, el antropólogo asume juicios valorativos que suponen a la cultura que él representa: la occidental, superior a la cultura que representa Alonso Cánepa: la cultura del peruano profundo. Elidiendo de esta manera uno de los principios antropológicos: entender los distintos sentidos culturales.
- Para expresar mi vida sólo tengo mi muerte- había dicho yo, sabiendo que el otro diría: “Vallejo”, satisfecho de reconocer una cita, lo que me permitiría decir:
- Un experto en estos asuntos- ilustrando así mi autoridad en el tema.
- Pero, ¿quién te crees tú?- volvió, sin embargo, el antropólogo-. ¿Drácula con su siervo idiota?
- […] ¡El hombre biónico nativo! – se burló el limeño-. (35)
Pero la hegemonía del poder que se encuentra en el discurso rompe su estructura “normal”. Es decir, el discurso del antropólogo que es la representación de la mentalidad occidental atraviesa por un proceso de deconstrucción: La deconstrucción del discurso antropológico (Víctor Quiroz)[2], para asumir una posición de inferioridad en el discurso. En tanto que, el discurso de Alonso Cánepa que representa la mentalidad del indígena, de aquel peruano profundo, asume una posición de superioridad en el discurso, rompiendo los esquemas tradicionales. Esta deconstrucción se evidencia en tres aspectos: en el diálogo sobre el juicio de Atahualpa, sobre el informe de Uchuraccay y en la carta dirigida al presidente Belaúnde.
En el diálogo sobre el juicio de Atahualpa, Alonso Cánepa expresa, lo que considera sería el primer derrotero de la ciencia social, y particularmente de la antropología, ya que pone en evidencia el choque que hubo entre la oralidad andina, la palabracomo discurso, y la escritura (conocimiento occidental, que ostenta poder) bajo la imposición de esta última. En este aspecto el entendimiento humano respecto de la diferenciación de culturas, quedó desterrada por el sentido colonizador.
- ¿Tú crees que el cura Valverde era antropólogo?
- […] Pero fíjate se portó como un científico social. Preparó un verdadero juiciodel inca Atahualpa, anticipando su repuesta, y confirmando sus propias ideas. Era muy zorro ese curita.
- […] El Inca no había visto nunca un libro y cuando Valverde le alcanza la Biblia se la lleva a la oreja, creyendo que le hablaría.
- […]Acuérdate que Valverde le hace un discurso a Atahualpa. Es el primer encuentro de los españoles y los incas. Pero el Inca arroja la Biblia al suelo, y esa era la señal convenida para atacar.(29)
En el Informe de Uchuraccay, se plasma la articulación entre el conocimiento y el poder que posee una sociedad que no respeta al “otro” como sujeto de par, sino que lo excluye, lo margina y lo subalterniza. En este sentido la novela representa con rechazo esta forma de concebir a la sociedad andina a partir del diálogo manifestado por Alonso Cánepa. Cuya pretensión es denunciar cómo la concepción de la modernización, que recae en la mentalidad colonial, remite a relegar a la cultura andina, rotulándola de “primitiva” y sin nociones de “modernidad”.
- Pero fíjate en el discursito de la comisión de Belaúnde en Uchuraccay- Volví a la carga, armado de paciencia, sabiendo que la batalla sería larga.
- […] Es el discurso de tus colegas antropólogos, ¿verdad? “Venimos en nombre del tayta Belaúnde, ya sabemos que ustedes mataron a los ocho periodistas porque estaban en un estado de confusión cultural, y que ustedes tiene sus propias costumbres y modos de hacer justicia, o sea que la policía no los instigó a esa matanza, ya que ustedes confundieron a los periodistas con guerrilleros”. Igualito que el discurso de Valverde, ¿no? (30)
En este sentido se aprecia cómo la mentalidad colonial concibe las diferencias culturales a partir de la concepción del atraso atribuido a esta “otra cultura”, de allí que se emplee el término de “Peruano profundo” para hacer referencia al sujeto subalternizado. Condición de la que es plenamente consciente Cánepa.
- Sí - replicaba él, caústico-, por delicado es que te sacaron la chochoca, ¿no?
- No, pues - protesté - , por peruano profundo. (27)
Sin embargo, en la novela, Alonso Cánepa pretende rebatir la condición de subalterno efectuada por la antropología, remitida en el Informe de Uchuraccay, mediante el empleo del discurso, como se aprecia en la siguiente reflexión:
Yo discrepaba totalmente de ese informe exculpador de los métodos de la guerra sucia, pero creía conocer bien la lógica estatal como para saber que alguien, hoy en Uchuraccay como ayer en Cajamarca, tenía que darle al Estado una argumentación formal. Sólo faltaba ver cuánta violencia podía desatar ese Estado antes de anegarse en sangre, ya sin justificación dominante posible. (41)
Como se aprecia en la cita referida, Cánepa está en total desacuerdo sobre los informes que remiten los acontecimientos en la historia, informes que minimizan la problemática social, violentando la cultura indígena, conduciéndola a un estatus de inferioridad. Estatus en el que se ha mantenido desde lo acontecido en Cajamarca. Es por ello que se mencionan ambos hechos (Cajamarca y Uchuraccay) como un hilo conductor que explica cómo se llega a concebir a la cultura indígena como subalterna, a partir de los precedentes en la historia y que han dejado sus huellas en la actualidad.
Referente a la carta dirigida al presidente Belaúnde, en Alonso Cánepa se puede apreciar su juicio crítico respecto a la problemática del sistema. Él distingue con precisión la raíz de la violencia en la sociedad, la pone en evidencia. Alonso Cánepa es consciente de cuál es el origen de la violencia generalizada. Ubica al responsable directo de dicha violencia, en este caso en el sistema que dirige el presidente Belaúnde, y la manifiesta en una de las cartas dirigidas a él:
Sus periodistas han determinado que la violencia se origina en Sendero Luminoso. No, señor, la violencia se origina en el sistema, y en el Estado que usted representa. Se lo dice una de sus víctimas, que no tiene ya nada que perder. Se lo digo por experiencia propia. Sus abogados han determinado que las leyes del Estado no se aplican a los excesos de violencia de mismos campesinos, instigados por las fuerzas antisubversivas, como si el Estado no representara a las naciones del país (y es verdad que lo hace mal), pero esa noción jurídica primitivista y paternalista sirve, reveladoramente, para encubrir a los verdaderos culpables de la matanza campesina, multiplicada por las fuerzas de la represión. Anote que aquí mueren más campesinos que terrucos y milicios. (43-44)
En este extracto de la novela podemos apreciar la claridad en el pensamiento de Alonso Cánepa al referir que la violencia del que ha sido víctima, al igual que muchos otros campesinos, no recae en el movimiento senderista; sino en el sistema, que ha permitido se genere y radicalice.
Vemos que ese sujeto subalterno da inicios a la construcción de su propio pensamiento, y adopta una postura que difiere de la postura del Estado, al que denuncia por violar los Derechos Humanos y el sistema de leyes, y por considerarlo responsable directo de su muerte y la muerte de la población que ostenta su misma condición. Al dejar las zonas campesinas en manos de las decisiones de los militares cuando fueron declaradas zonas de emergencia.
El hecho de que el antropólogo escriba la carta dictada por Alonso Cánepa, expresa que el orden “normal” del discurso antropológico se va desvirtuando. Porque ese hombre indígena, Cánepa, de ser objeto de estudio del antropólogo, va obteniendo mayor notoriedad, más allá de los pensamientos del antropólogo y asume une postura activa y racional, y cuya capacidad de respuesta es más contundente que la del antropólogo.
En esta novela también se resalta una contraposición entre lo urbano y lo rural, así como el grado de sensibilidad que manifiesta el hombre urbano y el hombre rural. El primero se apoya en la mentalidad occidental, el segundo en lo propiamente indígena, pero ambos agentes están enmarcados en un sistema de violencia.
Lo urbano en la novela se presenta como una realidad caótica, desordenada, deshumanizada, donde abundan los locos, los mendigos, la delincuencia. Un centro afectado también por la violencia y el sistema de poder. “Alsalir a la calle el intenso olor me resultó familiar. Lima olía imparcialmente a orines” (72).Y en este marco referencial la insensibilidad y la capacidad crítica del hombre se desvinculan de él, volviéndose en amenazas frente al sufrimiento del hombre de campo, es una insensibilidad que degrada la condición humana.
- Le falta un ojo. Qué bestia- Dijo alguien con admiración.
- […] ¿Cómo perdió el brazo? – preguntó el tipo.
- Me lo arrancó la policía – dije.
- Por algo será – dijo otro.
- ¿Y la pierna es de nacimiento o está de moda en Ayacucho? – se burló alguien.
- También me la arrancó la policía.
- Tiene que ser un tipo súper peligroso – se alarmó una mujer.
- ¿Y cómo sobrevivieron a tanta policía? – preguntó uno.
- No sobreviví – dije, humilde -, me morí no más.
Rieron todos y aplaudieron.
En este fragmento podemos apreciar cómo la indiferencia e insensibilidad del espacio urbano se manifiesta en la vacuidad del espíritu del hombre, al no manifestar menor conmiseración por la violencia que sufrió Alonso Cánepa. Estos personajes no se inmutan por su forma, por su condición física. Se presentan en la novela como personas deshumanizadas sin capacidad para el razonamiento propio. De esta manera se manifiesta cómo la urbe asimiló la violencia política. En la concepción urbana cada víctima representaba ser parte de la estadística. Ese grado de degradación del hombre se representa generalizado en la figura de “Petiso”. Él, a pesar de ser un niño, no siente menor asombró por la condición de Cánepa, ni remordimiento al traicionarlo, ha perdido la inocencia y la candidez propias de su edad para asumir los rasgos de una sociedad urbana degradada.
Por el contrario, lo rural representa un grado elevado de sensibilidad, hacia el propio espacio y hacia su propia gente: “Si me descubriese una gente de la puna, seguramente se echaría a llorar…” (27). Sensibilidad que no encuentra en la ciudad y que frente a esta indiferencia, la locura pareciera ser una vía para ser considerado ser humano. En contraposición a ese mundo caótico, lo rural se presenta como un lugar añorado: Sentí una profunda necesidad de descansar. Vi los campos verdes y amarillos de mi pueblo, sus cerros amables y sus vivas aguas. (72)
Es importante señalar el sentido que tiene la memoria en la novela, éste está representado en la memoria de Alonso Cánepa. Él no olvida su muerte, va a Lima en busca de sus partes, pero sobretodo va a buscar al responsable directo, para que responda el porqué de su asesinato, por qué se ensañaron con él, con su cuerpo, por qué se llevaron sus huesos, por qué lo degradaron de su condición humana. Y junto con estas interrogantes están las de los cientos de campesinos que fueron brutalmente asesinados por las fuerzas del Estado. Quizá, me atrevo a señalar, en la novela, nunca se llevaron sus huesos, quizá es una mención simbólica que el autor hace para referirse al grado de violencia que el Estado impuso para contrarrestar la subversión, y que esa violencia estaba dirigida desde la capital.
En este punto, el sentido de la memoria posee una doble función: en primer lugar, permite recordar el pasado, referido a la época de la violencia política, los abusos cometidos en ese contexto, para alcanzar una reivindicación en el presente y sobretodo con la comunidad campesina; en segundo lugar, la memoria como manifestación viva de la esperanza de construir una nueva sociedad, más justa, noble y sensible. Que integre a la población indígena, que la reivindique en su esencia y en su manifestación cultural.
Y en este sentido la simbolización de la esperanza de que en un futuro se pueda cambiar el sistema mediante una revolución, se concibe a partir del significado que se desprende del enunciado del final de la obra: “Ya me levantaría en esta tierra como una columna de piedra y de fuego” (79).
El fuego, es concebido como elemento purificador, que destruye lo malo y lo viejo, bajo esta perspectiva estaría destruyendo el viejo sistema, el que es injusto, el que denigra, el que subalterniza.
La piedra, como elemento simbólico del mundo andino, representa la memoria cultural acumulada a lo largo de la historia. En ella el tiempo guarda los aconteceres. […] La piedra es tiempo, razonamiento, camino que se conserva como referente para abrir el paso al futuro. (Huamán 2004: 203).
Lo que se expresa en este último punto es la manifestación viva del texto que recae en el deseo del personaje Alonso Cánepa de recordar la época de violencia, de guardarla en su registro memorial, que está simbolizada en la piedra, actualizarla y,mediante el fuego como elemento purificador, reivindicar a la cultura indígena cambiando la estructura social mediante una nueva revolución.
Podemos señalar, entonces, queAdiós Ayacucho es una novela que simboliza la violencia política, a partir de la representación física de Alonso Cánepa y de los diálogos que entabla en la obra. Vemos que el subalterno obtiene la palabra para poder expresarse, contrarrestar, cuestionary criticar el discurso oficialista que desentiende la realidad y concepción del mundo andino, que los concibe a partir de una mirada subalterna, diferenciadora y excluyente. Los diálogos permiten deconstruir ese concepto creado a partir de la modernidad y ahondar en la intimidad de los sentimientos y deseos del hombre de campo, manifestándonos el rechazo por el grado de violencia política generalizada y sus aspiraciones, mediante el empleo de la concepción mítica andina que alude al Pachacuti, de poder conseguir la reivindicación a partir de la construcción de una nueva sociedad, aquella que sea integradora, inclusiva, más justa, sensible y más humana.
*
[1] Epílogo que presenta el ensayo titulado: La risa irónica de un cuerpo roto: Adiós Ayacucho de julio Ortega (2008).
[2]Ficciones de la memoria. La novela del conflicto armado interno (1980-2000) y las tensiones de la modernidad colonial en el Perú. Artículo publicadoen la Revista Virtual “El hablador”. www.elhablador.com/quiroz1.htm
Por Cecilia Flores
La obra Adiós Ayacucho es una manifestación clara de la violencia de la que fueron víctimas muchos campesinos durante la guerra interna que vivió nuestro país desde principios de los años ochenta y que se extendió por más de dos décadas. En esta obra está representada la violencia que se efectuó por parte del Estado y cuyos pobladores, principalmente ayacuchanos, fueron los más golpeados debido a que fue el espacio en el que se dio inicio el conflicto armado.
Alonso Cánepa es el personaje que permite darles la voz y la palabra a todos aquellos campesinos marginados y victimados por las fuerzas del estado.
Desde el título de la obra Adiós Ayacucho, Julio Ortega pretende señalarnos lo que presenta en su novela. Considero queesta nominación es muy sugerente, ya que expresa un significado denotativo: “Adiós” expresa la despedida y “Ayacucho”, a partir de su significación compuesta por dos palabras quechuas: “aya” significa muerto y “cucho” rincón o lugar, esta palabra expresa lugar o rincón de los muertos. Es decir, es un pueblo en el que “abundan” los muertos, ello debido a que el poblado ayacuchano fue el más azotado durante la guerra interna.
Alejarnos de nuestro territorio para ir a uno ajeno, donde la indiferencia e injusticia prima, es una situación dolorosa, sobretodo para el migrante provinciano. Se puede señalar que en Adiós Ayacuchose representa una doble despedida que es doblemente dolorosa.
La primera despedida ocurre cuando el personaje Alonso Cánepa es asesinado por las fuerzas del orden acusado de pertenecer al movimiento senderista. En esta primera despedida el cuerpo de Alonso Cánepa, como materia viva, se desvincula de su pueblo, cuando es asesinado, es decir, cuando ocurre la muerte física.
La segunda despedida ocurre cuando el cuerpo inerte de Alonso Cánepa se desvincula de su pueblo para dirigirse a Lima a recuperar sus huesos, aquí ocurre una “Muerte simbólica” tal como lo señalanVíctor Vich y Alexandra Hibbett en el epílogo[1] de la novela de Julio Ortega (2008:107). Esto está referido a que la muerte de Alonso Cánepa ha abierto una brecha entre la muerte y el descanso eterno debido a la incompletud de sus partes humanas, en este caso sus huesos. Se supone que la muerte debería significar el descanso eterno, pero a causa de la ausencia de sus miembros y a la falta de respuesta de por qué se ensañaron con él y con su cuerpo, no puede hacerlo. En Cánepa está el deseo de ir en busca de sus partes, desea recuperarlas, y a través de esto buscar al responsable de su muerte, encontrar la respuesta, quizá la reivindicación y descansar en paz.
Por ello la expresión: “Vine a Lima a recuperar mi cadáver”, es la más directa manifestación de la exigencia de Alonso Cánepa por recuperar su cadáver y junto con él encontrar al responsable directo de su asesinato.
En Adiós Ayacucho, se concibe la hegemonía del poder que se encuentra en el discurso a partir del diálogo que se entabla entre elantropólogo y Alonso Cánepa. La Antropología como ciencia social que estudia al hombre en su integridad, bajo sus múltiples dimensiones, que responden a una determinada cultura y, por tanto, formas de pensamiento, no asume juicios valorativos señalando la superioridad o “inferioridad” de una o más culturas.Sin embargo, el antropólogo asume juicios valorativos que suponen a la cultura que él representa: la occidental, superior a la cultura que representa Alonso Cánepa: la cultura del peruano profundo. Elidiendo de esta manera uno de los principios antropológicos: entender los distintos sentidos culturales.
- Para expresar mi vida sólo tengo mi muerte- había dicho yo, sabiendo que el otro diría: “Vallejo”, satisfecho de reconocer una cita, lo que me permitiría decir:
- Un experto en estos asuntos- ilustrando así mi autoridad en el tema.
- Pero, ¿quién te crees tú?- volvió, sin embargo, el antropólogo-. ¿Drácula con su siervo idiota?
- […] ¡El hombre biónico nativo! – se burló el limeño-. (35)
Pero la hegemonía del poder que se encuentra en el discurso rompe su estructura “normal”. Es decir, el discurso del antropólogo que es la representación de la mentalidad occidental atraviesa por un proceso de deconstrucción: La deconstrucción del discurso antropológico (Víctor Quiroz)[2], para asumir una posición de inferioridad en el discurso. En tanto que, el discurso de Alonso Cánepa que representa la mentalidad del indígena, de aquel peruano profundo, asume una posición de superioridad en el discurso, rompiendo los esquemas tradicionales. Esta deconstrucción se evidencia en tres aspectos: en el diálogo sobre el juicio de Atahualpa, sobre el informe de Uchuraccay y en la carta dirigida al presidente Belaúnde.
En el diálogo sobre el juicio de Atahualpa, Alonso Cánepa expresa, lo que considera sería el primer derrotero de la ciencia social, y particularmente de la antropología, ya que pone en evidencia el choque que hubo entre la oralidad andina, la palabracomo discurso, y la escritura (conocimiento occidental, que ostenta poder) bajo la imposición de esta última. En este aspecto el entendimiento humano respecto de la diferenciación de culturas, quedó desterrada por el sentido colonizador.
- ¿Tú crees que el cura Valverde era antropólogo?
- […] Pero fíjate se portó como un científico social. Preparó un verdadero juiciodel inca Atahualpa, anticipando su repuesta, y confirmando sus propias ideas. Era muy zorro ese curita.
- […] El Inca no había visto nunca un libro y cuando Valverde le alcanza la Biblia se la lleva a la oreja, creyendo que le hablaría.
- […]Acuérdate que Valverde le hace un discurso a Atahualpa. Es el primer encuentro de los españoles y los incas. Pero el Inca arroja la Biblia al suelo, y esa era la señal convenida para atacar.(29)
En el Informe de Uchuraccay, se plasma la articulación entre el conocimiento y el poder que posee una sociedad que no respeta al “otro” como sujeto de par, sino que lo excluye, lo margina y lo subalterniza. En este sentido la novela representa con rechazo esta forma de concebir a la sociedad andina a partir del diálogo manifestado por Alonso Cánepa. Cuya pretensión es denunciar cómo la concepción de la modernización, que recae en la mentalidad colonial, remite a relegar a la cultura andina, rotulándola de “primitiva” y sin nociones de “modernidad”.
- Pero fíjate en el discursito de la comisión de Belaúnde en Uchuraccay- Volví a la carga, armado de paciencia, sabiendo que la batalla sería larga.
- […] Es el discurso de tus colegas antropólogos, ¿verdad? “Venimos en nombre del tayta Belaúnde, ya sabemos que ustedes mataron a los ocho periodistas porque estaban en un estado de confusión cultural, y que ustedes tiene sus propias costumbres y modos de hacer justicia, o sea que la policía no los instigó a esa matanza, ya que ustedes confundieron a los periodistas con guerrilleros”. Igualito que el discurso de Valverde, ¿no? (30)
En este sentido se aprecia cómo la mentalidad colonial concibe las diferencias culturales a partir de la concepción del atraso atribuido a esta “otra cultura”, de allí que se emplee el término de “Peruano profundo” para hacer referencia al sujeto subalternizado. Condición de la que es plenamente consciente Cánepa.
- Sí - replicaba él, caústico-, por delicado es que te sacaron la chochoca, ¿no?
- No, pues - protesté - , por peruano profundo. (27)
Sin embargo, en la novela, Alonso Cánepa pretende rebatir la condición de subalterno efectuada por la antropología, remitida en el Informe de Uchuraccay, mediante el empleo del discurso, como se aprecia en la siguiente reflexión:
Yo discrepaba totalmente de ese informe exculpador de los métodos de la guerra sucia, pero creía conocer bien la lógica estatal como para saber que alguien, hoy en Uchuraccay como ayer en Cajamarca, tenía que darle al Estado una argumentación formal. Sólo faltaba ver cuánta violencia podía desatar ese Estado antes de anegarse en sangre, ya sin justificación dominante posible. (41)
Como se aprecia en la cita referida, Cánepa está en total desacuerdo sobre los informes que remiten los acontecimientos en la historia, informes que minimizan la problemática social, violentando la cultura indígena, conduciéndola a un estatus de inferioridad. Estatus en el que se ha mantenido desde lo acontecido en Cajamarca. Es por ello que se mencionan ambos hechos (Cajamarca y Uchuraccay) como un hilo conductor que explica cómo se llega a concebir a la cultura indígena como subalterna, a partir de los precedentes en la historia y que han dejado sus huellas en la actualidad.
Referente a la carta dirigida al presidente Belaúnde, en Alonso Cánepa se puede apreciar su juicio crítico respecto a la problemática del sistema. Él distingue con precisión la raíz de la violencia en la sociedad, la pone en evidencia. Alonso Cánepa es consciente de cuál es el origen de la violencia generalizada. Ubica al responsable directo de dicha violencia, en este caso en el sistema que dirige el presidente Belaúnde, y la manifiesta en una de las cartas dirigidas a él:
Sus periodistas han determinado que la violencia se origina en Sendero Luminoso. No, señor, la violencia se origina en el sistema, y en el Estado que usted representa. Se lo dice una de sus víctimas, que no tiene ya nada que perder. Se lo digo por experiencia propia. Sus abogados han determinado que las leyes del Estado no se aplican a los excesos de violencia de mismos campesinos, instigados por las fuerzas antisubversivas, como si el Estado no representara a las naciones del país (y es verdad que lo hace mal), pero esa noción jurídica primitivista y paternalista sirve, reveladoramente, para encubrir a los verdaderos culpables de la matanza campesina, multiplicada por las fuerzas de la represión. Anote que aquí mueren más campesinos que terrucos y milicios. (43-44)
En este extracto de la novela podemos apreciar la claridad en el pensamiento de Alonso Cánepa al referir que la violencia del que ha sido víctima, al igual que muchos otros campesinos, no recae en el movimiento senderista; sino en el sistema, que ha permitido se genere y radicalice.
Vemos que ese sujeto subalterno da inicios a la construcción de su propio pensamiento, y adopta una postura que difiere de la postura del Estado, al que denuncia por violar los Derechos Humanos y el sistema de leyes, y por considerarlo responsable directo de su muerte y la muerte de la población que ostenta su misma condición. Al dejar las zonas campesinas en manos de las decisiones de los militares cuando fueron declaradas zonas de emergencia.
El hecho de que el antropólogo escriba la carta dictada por Alonso Cánepa, expresa que el orden “normal” del discurso antropológico se va desvirtuando. Porque ese hombre indígena, Cánepa, de ser objeto de estudio del antropólogo, va obteniendo mayor notoriedad, más allá de los pensamientos del antropólogo y asume une postura activa y racional, y cuya capacidad de respuesta es más contundente que la del antropólogo.
En esta novela también se resalta una contraposición entre lo urbano y lo rural, así como el grado de sensibilidad que manifiesta el hombre urbano y el hombre rural. El primero se apoya en la mentalidad occidental, el segundo en lo propiamente indígena, pero ambos agentes están enmarcados en un sistema de violencia.
Lo urbano en la novela se presenta como una realidad caótica, desordenada, deshumanizada, donde abundan los locos, los mendigos, la delincuencia. Un centro afectado también por la violencia y el sistema de poder. “Alsalir a la calle el intenso olor me resultó familiar. Lima olía imparcialmente a orines” (72).Y en este marco referencial la insensibilidad y la capacidad crítica del hombre se desvinculan de él, volviéndose en amenazas frente al sufrimiento del hombre de campo, es una insensibilidad que degrada la condición humana.
- Le falta un ojo. Qué bestia- Dijo alguien con admiración.
- […] ¿Cómo perdió el brazo? – preguntó el tipo.
- Me lo arrancó la policía – dije.
- Por algo será – dijo otro.
- ¿Y la pierna es de nacimiento o está de moda en Ayacucho? – se burló alguien.
- También me la arrancó la policía.
- Tiene que ser un tipo súper peligroso – se alarmó una mujer.
- ¿Y cómo sobrevivieron a tanta policía? – preguntó uno.
- No sobreviví – dije, humilde -, me morí no más.
Rieron todos y aplaudieron.
En este fragmento podemos apreciar cómo la indiferencia e insensibilidad del espacio urbano se manifiesta en la vacuidad del espíritu del hombre, al no manifestar menor conmiseración por la violencia que sufrió Alonso Cánepa. Estos personajes no se inmutan por su forma, por su condición física. Se presentan en la novela como personas deshumanizadas sin capacidad para el razonamiento propio. De esta manera se manifiesta cómo la urbe asimiló la violencia política. En la concepción urbana cada víctima representaba ser parte de la estadística. Ese grado de degradación del hombre se representa generalizado en la figura de “Petiso”. Él, a pesar de ser un niño, no siente menor asombró por la condición de Cánepa, ni remordimiento al traicionarlo, ha perdido la inocencia y la candidez propias de su edad para asumir los rasgos de una sociedad urbana degradada.
Por el contrario, lo rural representa un grado elevado de sensibilidad, hacia el propio espacio y hacia su propia gente: “Si me descubriese una gente de la puna, seguramente se echaría a llorar…” (27). Sensibilidad que no encuentra en la ciudad y que frente a esta indiferencia, la locura pareciera ser una vía para ser considerado ser humano. En contraposición a ese mundo caótico, lo rural se presenta como un lugar añorado: Sentí una profunda necesidad de descansar. Vi los campos verdes y amarillos de mi pueblo, sus cerros amables y sus vivas aguas. (72)
Es importante señalar el sentido que tiene la memoria en la novela, éste está representado en la memoria de Alonso Cánepa. Él no olvida su muerte, va a Lima en busca de sus partes, pero sobretodo va a buscar al responsable directo, para que responda el porqué de su asesinato, por qué se ensañaron con él, con su cuerpo, por qué se llevaron sus huesos, por qué lo degradaron de su condición humana. Y junto con estas interrogantes están las de los cientos de campesinos que fueron brutalmente asesinados por las fuerzas del Estado. Quizá, me atrevo a señalar, en la novela, nunca se llevaron sus huesos, quizá es una mención simbólica que el autor hace para referirse al grado de violencia que el Estado impuso para contrarrestar la subversión, y que esa violencia estaba dirigida desde la capital.
En este punto, el sentido de la memoria posee una doble función: en primer lugar, permite recordar el pasado, referido a la época de la violencia política, los abusos cometidos en ese contexto, para alcanzar una reivindicación en el presente y sobretodo con la comunidad campesina; en segundo lugar, la memoria como manifestación viva de la esperanza de construir una nueva sociedad, más justa, noble y sensible. Que integre a la población indígena, que la reivindique en su esencia y en su manifestación cultural.
Y en este sentido la simbolización de la esperanza de que en un futuro se pueda cambiar el sistema mediante una revolución, se concibe a partir del significado que se desprende del enunciado del final de la obra: “Ya me levantaría en esta tierra como una columna de piedra y de fuego” (79).
El fuego, es concebido como elemento purificador, que destruye lo malo y lo viejo, bajo esta perspectiva estaría destruyendo el viejo sistema, el que es injusto, el que denigra, el que subalterniza.
La piedra, como elemento simbólico del mundo andino, representa la memoria cultural acumulada a lo largo de la historia. En ella el tiempo guarda los aconteceres. […] La piedra es tiempo, razonamiento, camino que se conserva como referente para abrir el paso al futuro. (Huamán 2004: 203).
Lo que se expresa en este último punto es la manifestación viva del texto que recae en el deseo del personaje Alonso Cánepa de recordar la época de violencia, de guardarla en su registro memorial, que está simbolizada en la piedra, actualizarla y,mediante el fuego como elemento purificador, reivindicar a la cultura indígena cambiando la estructura social mediante una nueva revolución.
Podemos señalar, entonces, queAdiós Ayacucho es una novela que simboliza la violencia política, a partir de la representación física de Alonso Cánepa y de los diálogos que entabla en la obra. Vemos que el subalterno obtiene la palabra para poder expresarse, contrarrestar, cuestionary criticar el discurso oficialista que desentiende la realidad y concepción del mundo andino, que los concibe a partir de una mirada subalterna, diferenciadora y excluyente. Los diálogos permiten deconstruir ese concepto creado a partir de la modernidad y ahondar en la intimidad de los sentimientos y deseos del hombre de campo, manifestándonos el rechazo por el grado de violencia política generalizada y sus aspiraciones, mediante el empleo de la concepción mítica andina que alude al Pachacuti, de poder conseguir la reivindicación a partir de la construcción de una nueva sociedad, aquella que sea integradora, inclusiva, más justa, sensible y más humana.
*
[1] Epílogo que presenta el ensayo titulado: La risa irónica de un cuerpo roto: Adiós Ayacucho de julio Ortega (2008).
[2]Ficciones de la memoria. La novela del conflicto armado interno (1980-2000) y las tensiones de la modernidad colonial en el Perú. Artículo publicadoen la Revista Virtual “El hablador”. www.elhablador.com/quiroz1.htm
jueves, 22 de julio de 2010
Trabajo estudiantil
ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE VANESSA QUISPE
MITO HUITOTO DEL ORIGEN DEL ARBOL DE LAS FRUTAS Y DEL LAS AGUAS
Compilado por: Aurelio Rojas
Tomado de: “Mitología y cultura de los Huitotos” de Tagliani, Lino. (1992)
La primera gente que vino a la tierra no tenia donde sembrar, por que la tierra era pequeña y no alcanzaba; tampoco había semillas. Comían tierra: hacían como pelotas de tierra y las tostaban y comían. Había una muchacha muy bella, que tenía papá y mamá. Ella recibía comida: plátano, yuca, piña y otras frutas más, de un hombre que venía a ella en forma de culebra. Le daba los frutos y se regresaba y nadie sabía esto. Sus papás no sabían de donde recibía tantas frutas y le preguntaban, pero ella no quería avisar. El hombre culebra estaba enamorado de la muchacha.
Un día su mama mirando debajo de la cama vio a ese hombre, comprendió de que se trataba. Se fue a calentar una olla de agua, y bien caliente, la hecho sobre ese hombre, el cual se quemo y murió.
Entonces mando a reprender a la muchacha, y la mando a vivir lejos. Allá lejos a tenido un hijo varón; lo planto en la tierra y creció como árbol, del cual nacía toda clase de frutos: plátano, yuca, piña, papaya, etc. Ella comía de estos frutos hasta que los demás ya se dieron cuenta. Pero mientras tanto el árbol se había hecho muy grueso y la gente a decidido tumbarlo.
Lo tumbaron y cogieron los frutos y de allí sacaron para sembrar. El mismo árbol había estado lleno de agua. Al caer formo los ríos y las quebradas. El tronco es el rio principal, las ramas son las quebradas. Mientras tanto, Jusiñamuy había estado enviando del cielo animal a la gente para que comieran; ellos comían algunos y otros las mandaban al monte para que hubiera mitayo.
Antes de proceder a un análisis veamos esta otra versión del mismo mito.
Narrado por: Jaime Ruiz (indígena de Pebas)
Tomado de: “Indios selváticos de la selva peruana” Girard, Rafael (1958).
Antes en el mundo no había que comer, no existía ni plantas ni animales, y aparece Buinaima[1] que cohabita y fecunda a una doncella llamada Amena – Cogonea o Monay Yalque. Esta da a luz un varón, que a los cuatro días se convirtió en árbol lleno de frutas teniendo así su origen las plantas cultivadas.
La madre de esta forma tuvo abundancia de comida, recogía los frutos del árbol, en el que se había transformado su hijo. La gente por entonces carecía de alimento y solo comían tierra, la encuentra comiendo al pie del árbol, descubriendo la fuente de su recurso y movidos por el hambre tumban el árbol para aprovechar sus frutos, entonces del tronco salieron las aguas de los ríos y de sus ramas la variedad de plantas comestibles principalmente la yuca.
ANÁLISIS DEL MITO
Ambos mitos tratan de explica, el origen los alimentos y del agua, nótese que el segundo relato está más completo, pues añade y nombra a los personajes.
Nivel denotativo
Se presentara las unidades narrativas
1. La tierra como sinónimo de escasez e infertilidad, no hay alimentos.
2. Aparición de una mujer virgen y bella que vivía con sus padres.
3. Aparición del hombre culebra obsequiando frutos a la mujer.
4. Ocultamiento de los hechos por la mujer, ante la interrogativa de los padres.
5. Muerte del hombre culebra por la hazaña de la madre.
6. Expulsión de la mujer.
7. Nacimiento del hijo de la mujer.
8. Conversión del niño en árbol.
9. Nueva fuente de alimento para la mujer
10. Descubrimiento de los frutos por la población hambrienta.
11. Corte del árbol y población de las semillas y frutos, como también de los ríos y quebradas.
12. El dios Jusiñamuy envía animales para que puedan comerlos.
Nivel simbólico
Nombres de los personajes:
· Jusiñamuy: Gran dios de la justicia.
· Buinaima: Hombre boa.
· Amena – Cogonea o Monay Yalque: En el mito este personaje cumple la función de diosa tierra o madre tierra.
· Faguerani: el árbol de la vida.
· Amé oma: Dios del monte.
Indistintamente los personajes míticos son seres humanos, animales o vegetales, que para los Huitotos tiene igual equivalencia , haciendo posible que un personaje pueda ser antropomorfo, fitomorfo o zoomorfo; en este mito es el caso de Buinaima que tiene apariencia de boa, “el hombre culebra”, cuando va a visitar a la muchacha, de la cual se ha enamorado, para regalarte frutos.
La unión de estos personajes constituiría la fecundación de la vida, pues mediante el hijo concebido por ambos, se formaría el árbol del origen de los primeros frutos sobre la tierra; por ello en la actualidad en el pueblo de los Huitotos, Buinaima es concebido como un héroe y se le tiene respeto, tanto es esto que incluso la representan en sus pinturas corporales, para sus festividades.
El niño árbol Faguerani, hijo de Buinaima, en estos dos mitos constituye “el árbol de la vida”, es importante destacar la gran importancia que se le dan al árbol de la vida, pues los pobladores creen que si sus antepasados no lo hubieran tumbado, no existiría el agua, ni los ríos, ni las plantas alimenticias, ni tampoco estaría perdurando el conocimiento en las danzas y ritos de la actualidad.
Este mito tiene de carácter cosmogónico, pues empezando por la joven doncella, que es la madre tierra fértil (lista para ser fecundada), y el héroe Buinamia, “el hombre culebra”, representan esa pequeña parte de la naturaleza, que están dentro del dominio de Amé oma , el dios del monte, para que al final con la intervención de Jusiñamuy, el dios de la justicia, se termine la creación, enviando animales que el hombre ha de comer.
[1] La gran boa del agua
MITO HUITOTO DEL ORIGEN DEL ARBOL DE LAS FRUTAS Y DEL LAS AGUAS
Compilado por: Aurelio Rojas
Tomado de: “Mitología y cultura de los Huitotos” de Tagliani, Lino. (1992)
La primera gente que vino a la tierra no tenia donde sembrar, por que la tierra era pequeña y no alcanzaba; tampoco había semillas. Comían tierra: hacían como pelotas de tierra y las tostaban y comían. Había una muchacha muy bella, que tenía papá y mamá. Ella recibía comida: plátano, yuca, piña y otras frutas más, de un hombre que venía a ella en forma de culebra. Le daba los frutos y se regresaba y nadie sabía esto. Sus papás no sabían de donde recibía tantas frutas y le preguntaban, pero ella no quería avisar. El hombre culebra estaba enamorado de la muchacha.
Un día su mama mirando debajo de la cama vio a ese hombre, comprendió de que se trataba. Se fue a calentar una olla de agua, y bien caliente, la hecho sobre ese hombre, el cual se quemo y murió.
Entonces mando a reprender a la muchacha, y la mando a vivir lejos. Allá lejos a tenido un hijo varón; lo planto en la tierra y creció como árbol, del cual nacía toda clase de frutos: plátano, yuca, piña, papaya, etc. Ella comía de estos frutos hasta que los demás ya se dieron cuenta. Pero mientras tanto el árbol se había hecho muy grueso y la gente a decidido tumbarlo.
Lo tumbaron y cogieron los frutos y de allí sacaron para sembrar. El mismo árbol había estado lleno de agua. Al caer formo los ríos y las quebradas. El tronco es el rio principal, las ramas son las quebradas. Mientras tanto, Jusiñamuy había estado enviando del cielo animal a la gente para que comieran; ellos comían algunos y otros las mandaban al monte para que hubiera mitayo.
Antes de proceder a un análisis veamos esta otra versión del mismo mito.
Narrado por: Jaime Ruiz (indígena de Pebas)
Tomado de: “Indios selváticos de la selva peruana” Girard, Rafael (1958).
Antes en el mundo no había que comer, no existía ni plantas ni animales, y aparece Buinaima[1] que cohabita y fecunda a una doncella llamada Amena – Cogonea o Monay Yalque. Esta da a luz un varón, que a los cuatro días se convirtió en árbol lleno de frutas teniendo así su origen las plantas cultivadas.
La madre de esta forma tuvo abundancia de comida, recogía los frutos del árbol, en el que se había transformado su hijo. La gente por entonces carecía de alimento y solo comían tierra, la encuentra comiendo al pie del árbol, descubriendo la fuente de su recurso y movidos por el hambre tumban el árbol para aprovechar sus frutos, entonces del tronco salieron las aguas de los ríos y de sus ramas la variedad de plantas comestibles principalmente la yuca.
ANÁLISIS DEL MITO
Ambos mitos tratan de explica, el origen los alimentos y del agua, nótese que el segundo relato está más completo, pues añade y nombra a los personajes.
Nivel denotativo
Se presentara las unidades narrativas
1. La tierra como sinónimo de escasez e infertilidad, no hay alimentos.
2. Aparición de una mujer virgen y bella que vivía con sus padres.
3. Aparición del hombre culebra obsequiando frutos a la mujer.
4. Ocultamiento de los hechos por la mujer, ante la interrogativa de los padres.
5. Muerte del hombre culebra por la hazaña de la madre.
6. Expulsión de la mujer.
7. Nacimiento del hijo de la mujer.
8. Conversión del niño en árbol.
9. Nueva fuente de alimento para la mujer
10. Descubrimiento de los frutos por la población hambrienta.
11. Corte del árbol y población de las semillas y frutos, como también de los ríos y quebradas.
12. El dios Jusiñamuy envía animales para que puedan comerlos.
Nivel simbólico
Nombres de los personajes:
· Jusiñamuy: Gran dios de la justicia.
· Buinaima: Hombre boa.
· Amena – Cogonea o Monay Yalque: En el mito este personaje cumple la función de diosa tierra o madre tierra.
· Faguerani: el árbol de la vida.
· Amé oma: Dios del monte.
Indistintamente los personajes míticos son seres humanos, animales o vegetales, que para los Huitotos tiene igual equivalencia , haciendo posible que un personaje pueda ser antropomorfo, fitomorfo o zoomorfo; en este mito es el caso de Buinaima que tiene apariencia de boa, “el hombre culebra”, cuando va a visitar a la muchacha, de la cual se ha enamorado, para regalarte frutos.
La unión de estos personajes constituiría la fecundación de la vida, pues mediante el hijo concebido por ambos, se formaría el árbol del origen de los primeros frutos sobre la tierra; por ello en la actualidad en el pueblo de los Huitotos, Buinaima es concebido como un héroe y se le tiene respeto, tanto es esto que incluso la representan en sus pinturas corporales, para sus festividades.
El niño árbol Faguerani, hijo de Buinaima, en estos dos mitos constituye “el árbol de la vida”, es importante destacar la gran importancia que se le dan al árbol de la vida, pues los pobladores creen que si sus antepasados no lo hubieran tumbado, no existiría el agua, ni los ríos, ni las plantas alimenticias, ni tampoco estaría perdurando el conocimiento en las danzas y ritos de la actualidad.
Este mito tiene de carácter cosmogónico, pues empezando por la joven doncella, que es la madre tierra fértil (lista para ser fecundada), y el héroe Buinamia, “el hombre culebra”, representan esa pequeña parte de la naturaleza, que están dentro del dominio de Amé oma , el dios del monte, para que al final con la intervención de Jusiñamuy, el dios de la justicia, se termine la creación, enviando animales que el hombre ha de comer.
[1] La gran boa del agua
jueves, 10 de diciembre de 2009
Lectura interpretativa de Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson
Por Milka Mirella Medrano Panduro
La obra El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde fue escrita por Stevenson y publicada por primera vez en inglés el año 1886. Al inicio, el manuscrito fue al principio vendido como una edición en rústica por un chelín en el Reino Unido y un dólar en los Estados Unidos. Al principio las tiendas no hicieron provisión de la novela hasta que una crítica favorable apareció en The Times el 25 de enero de 1886, dentro de los siguientes seis meses fueron vendidas cerca de cuarenta mil copias. Hacia 1901 se estimó que se habían vendido más de 250.000 copias.
El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde es considerado como una obra clásica y trascendental, ya que es reconocida a nivel mundial, debido a que, a pesar de que ha sido publicada hace muchos años, su tema aún tiene relevancia y la obra es leída, hasta nuestros días, con mucho interés.
Esta novela abarca el tema del doble, del desdoblamiento de personalidad. El tema del doble ha sido tratado por otros autores que antecedieron a Stevenson, por ejemplo Hoffmann en Los elixires del Diablo, e incluso se han trabajado desde la mitología griega y romana.
Aunque el tema del doble no es nuevo cuando Stevenson lo trabaja, podemos decir que si es nuevo los elementos que utiliza para desarrollar el tema.
Stevenson incorpora un brebaje, el cual se relaciona con el elixir que Medardo bebe en Los elixires del Diablo. Este elemento y el doble son los acercamientos que este autor tiene a Hoffmann; sin embargo, la diferencia en el elixir y el brebaje es que el elixir vino del diablo, pero es brebajo lo hizo Jekyll, se puede notar el avance científico que hay. Además, Stevenson trabaja el doble de manera diferente, ya que ocurre una transformación física del propio sujeto, es decir, ya no es otro individuo, ni es sólo un problema interno.
En la obra, Jekyll dice que le ha dado fuerza motora a su maldad.
Jekyll y Hyde son dos personajes antagónicos, uno representa al bien y el otro al mal.
La diferencia entre ambos personajes se puede notar en sus aspectos físicos y en sus formas de actuar, sin embargo también lo notamos en los lugares en donde viven o donde permanecen.
En la obra se presenta la descripción física de ambos. Jekyll es “Un cincuentón alto, buen mozo, de rostro sereno, quizás con algo como una sombra de disimulo, pero con todos los rasgos de la inteligencia y la bondad, mostraba en la mirada un cordial y caluroso afecto”
Por otro lado, de Hyde, quien es descrito casi siempre del mismo modo por las diferentes personas que durante el relato se encuentran con él, se dice que “Hay un no se qué en su aspecto que no es normal; algo desagradable, francamente detestable. Jamás he visto a nadie que me inspirara tal repulsión y, sin embargo, apenas se por qué. Debe de tener alguna deformidad; da una impresión de cosa contrahecha aunque no puedo especificar en qué consiste. Es un hombre de aspecto extraordinario y, a pesar de eso no puedo decir que tenga nada que se salga de lo corriente”
Existe una clara diferencia entre ambos, uno es alto y buen mozo, al que la sociedad premia por su existencia; el otro, enano y aparenta una especie de deformidad, representa la parte más baja de una sociedad que lo condena, por esta razón se habla de una deformación.
La diferencia u oposición que hay entre ambos personajes, también se manifiesta en los barrios en donde viven o el lugar que ocupan en una casa.
Hyde vive en Soho, lugar más bajo y corrompido de Londres, zona en la que solían realizarse todos aquellos pecados que la sociedad de la época condenaba. Por otro lado, el barrio en el cual estaba la casa de Jekyll, estaba ubicado en el centro de Londres.
Las principales diferencias que pueden notarse entre los dos barrios son: la limpieza que se ve en cada uno de ellos, el de Hyde es sucio y se marca el echo de la existencia de fango en las calles. Soho es un barrio de clase baja habitado por vagabundos, niños harapientos y prostitutas. Además esta poblado de sucias tabernas y tiendas baratas. También se muestra que Soho es un barrio oscuro y envuelto en la niebla. Podemos decir que esto se debe a que todo lo que allí ocurre no está bien visto y por eso es mejor mantenerlo entre sombras.
Por otro lado también se pone al descubierto la cuestión de que uno es un barrio habitado por personas de clase alta y que a la vez existen comerciantes que se han esmerado por embellecer el lugar. Esto de debe a que todo lo que allí ocurre no está bien visto y por eso es mejor mantenerlo entre sombras. En contraposición el barrio de Londres es luminosos ya que su función era la mostrar lo importante de lo que el poseía.
Londres se caracterizaba por tener calles estrechas y limpias, los habitantes tenían muy buena posición, se destacaba el orden, la prolijidad y la limpieza, los habitantes eran muy detallistas.
También se puede hacer la diferencición en la misma casa de Jekyll.
El científico ocupaba la parte delantera la cual era la mas amplia, calida y vistosa en cambio a Hyde le fue reservada la zona del laboratorio, la cual se hallaba en la parte trasera de la casa, era opaca, sucia y no poseía ventanas. Esto muestra que dentro de una misma cosa a Hyde le correspondía ocupar el lugar más oculto y sombrío de todos.
Podemos asociar las dos personalidades con la casa de Jekyll,
La casa del Dr. Jekyll tiene dos puertas, una trasera que da a un callejón sombrío y luego a callejuelas que llevan al doctor, en la noche, hasta Soho; la otra, guardada por un honorable mayordomo, pertenece a la fachada, la más noble de una plaza antigua, y recorta la figura alta, distinguida y respetable del doctor, camino de sus reuniones de sociedad o de sus particulares quehaceres caritativos. Las dos puertas llevan cada uno a su ámbito: a la sociedad respetable y al placer nocturno. Jekyll se dirige al laboratorio, desde una de ellas, desdoblado en dos personas cada día y cada noche más difíciles de armonizar.
Hyde y Jekyel tuvieron cada uno su puerta, cada uno su vida, cada uno un yo, pero una sola memoria y compartiendo el mismo gabinete.
En esta novela podemos ver que hay un conflicto interno en Jekyll, conflicto entre el bien y el mal. Jekyll plantea que “Aunque tan profundamente dual, no era en absoluto hipócrita; ambos lados de mi eran perfectamente honestos; era yo mismo tanto cuando dejaba de lado cualquier restricción y me sumergía en la vergüenza como cuando trabajaba…” Finalmente, Stevenson propone que la naturaleza humana esta conformada por las dos fuerzas internas, pero él considera que más adelante se podría decir que “... el hombre será finalmente conocido como una mera conjunción de personalidades múltiples”
Coincido con Stevenson en que todas las personas están conformadas por el bien y por el mal; sin embargo debemos preguntarnos qué es el bien y qué es el mal. Debemos tener en cuenta que no podemos dar una definición exacta de lo que son estás fuerzas, debido a que lo que para algunos está bien, para otros no lo está. Las ideas de estas fuerzas varían por el punto de vista de las personas y la situación en la que se encuentren.
En esta novela, Stevenson representa la hipocresía a través de sus personajes Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
El doctor Jekyll es un hombre inteligente, conocido y estimado que debe guardar las apariencias ya que tiene una reputación que debe proteger, como él mismo lo dice: “… el peor de mis defectos era el temperamento un tanto alegre e impaciente, que ha hecho la felicidad de muchos, pero que he descubierto que resulta difícil de conciliar con mi imperioso deseo de ir siempre con la cabeza alta y presentar en público una apariencia seria.”
Mientras que Hyde es el que le permite a Jekyll ser él mismo y hacer lo que quiera sin preocuparse de lo que los demás puedan decir. Hyde es el disfraz del que se vale Jekyll para tener la libertad, de ser quien era, que la sociedad oprime.
Incluso antes de que se diera la transformación de Jekyll en Hyde, ya se puede notar que hay una duplicidad que está presente en el doctor Jekyll, una duplicidad que justamente radica en lo que él es para sí mismo, quiere ser y en lo que él es para los demás, lo que debe ser. Jekyll dice: “De ahí que ocultara mis placeres, y que cuando alcancé los años de la reflexión y empecé a mirar a mi alrededor y hacer balance de mis progresos y de mi posición en el mundo, estuviera ya sumido en una profunda duplicidad en mi vida.” De esta cita nos damos cuenta que la duplicidad surge sin que nos demos cuenta, es al final que notamos que ya no podemos salir de ese mundo de mentiras en el que muchas veces, ni siquiera nosotros notamos la división de lo que somos y lo que aparentamos.
Si bien es cierto, el tema que Stevenson trata en su obra, acerca de la hipocresía y doble moral, es un tema que ha tenido vigencia a lo largo de todo este tiempo, se debe considerar que en su época fue una crítica a la sociedad en la que vivía. Recordemos que él vivió en el periodo victoriano, donde se dieron grandes cambios científicos, industriales y se tenía una rigidez moral que fue decayendo al pasar de los años, y la obra ha sido considerada como "una de las mejores descripciones del período victoriano por su perforante descripción de la dicotomía fundamental del siglo XIX: Respetabilidad externa y lujuria interna."
En la obra, encontramos que Jekyll menciona lo siguiente: “Los placeres que me apresuré a buscar, como ya he dicho, debajo de mi disfraz, eran indignos; difícilmente podría utilizar un término más duro.” Sin embargo, R. L. Stevenson nunca llega a mencionar cuáles eran esos placeres indignos a los que Jekyll, en la figura de Hyde, se entregaba o buscaba en sus incursiones.
Podemos decir, por el contexto ya mencionado de la obra, que entre los placeres a los que Hyde se refiere se encuentran el alcoholismo, homosexualidad, adulterio y otros que tenían lugar en el periodo victoriano.
Además, debemos tener en cuenta que el propio Stevenson fue un gran bebedor desde muy joven, lo cual, como ya sabemos, no era bien visto o aprobado por la sociedad en donde vivía, e incluso falleció queriendo abrir una botella de licor.
Es importante que tengamos en cuenta que no siempre existió un Mr. Hyde en Jekyll, el mismo Jekyll escribió en la carta a Utterson que “Si hubiera abordado mi descubrimiento con un espíritu más noble, di me hubiera arriesgado al experimento mientras me hallaba bajo el dominio de aspiraciones más generosas o piadosas, todo hubiera sido de otro modo, lejos de aquellas agonías de muerte y nacimiento. Me hubiera convertido en un ángel en vez de un demonio. La droga no poseía acción discriminadora; no era ni diabólica ni divina; simplemente derribaba las puertas de la cárcel de mi constitución; y, como los cautivos de Filipos, salió lo que había dentro. Por aquel entonces mi virtud estaba dormida; mi maldad, mantenida despierta por la ambición, estaba alerta y rápida a hacerse con la ocasión; y lo que salió proyectado fue Edward Hyde.”
Lo que Stevenson nos trata de decir con el anterior párrafo es que el lado malvado, representado por Hyde, que está lleno de vicios y placeres indignos surge como producto de los vicios de la sociedad, es decir, que es la misma sociedad en la que vive la que ha corrompido a una persona con aspiraciones generosas o piadosas. Al pasar de los años, la ingenuidad de las personas se va perdiendo, es justamente la misma sociedad que “rechaza” los malos hábitos, actos prohibidos para ellos, la que lo convierte en la persona desagradable en la que se ha convertido.
Esta novela es altamente simbólica.
Podríamos citar como ejemplo el propio título de la obra.
Hyde tiene la misma pronunciación que “hide”, palabra en inglés que significa ocultarse, esconderse. Justamente esta es una de las características que se le puede atribuir a Edward Hyde en la obra, porque a él muy pocas personas lo conocen ya que no habla con nadie y tiene un aspecto desagradable para todos los que lo veían, además este individuo, después del crimen que cometió, debió esconderse.
Por otro lado, Jekyll tiene la misma pronunciación que la palabra “ye kill” que significa “matáis” o vosotros matáis”, donde se relaciona con su propia muerte.
Considero importante resaltar que en esta obra no ha habido ninguna participación importante de la mujer. Todos los protagonistas han sido varones, a excepciones de algunos personajes incidentales como la ama de llaves de Hyde u algunas mujeres que son mencionadas en general para avisar de su presencia.
La obra El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde fue escrita por Stevenson y publicada por primera vez en inglés el año 1886. Al inicio, el manuscrito fue al principio vendido como una edición en rústica por un chelín en el Reino Unido y un dólar en los Estados Unidos. Al principio las tiendas no hicieron provisión de la novela hasta que una crítica favorable apareció en The Times el 25 de enero de 1886, dentro de los siguientes seis meses fueron vendidas cerca de cuarenta mil copias. Hacia 1901 se estimó que se habían vendido más de 250.000 copias.
El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde es considerado como una obra clásica y trascendental, ya que es reconocida a nivel mundial, debido a que, a pesar de que ha sido publicada hace muchos años, su tema aún tiene relevancia y la obra es leída, hasta nuestros días, con mucho interés.
Esta novela abarca el tema del doble, del desdoblamiento de personalidad. El tema del doble ha sido tratado por otros autores que antecedieron a Stevenson, por ejemplo Hoffmann en Los elixires del Diablo, e incluso se han trabajado desde la mitología griega y romana.
Aunque el tema del doble no es nuevo cuando Stevenson lo trabaja, podemos decir que si es nuevo los elementos que utiliza para desarrollar el tema.
Stevenson incorpora un brebaje, el cual se relaciona con el elixir que Medardo bebe en Los elixires del Diablo. Este elemento y el doble son los acercamientos que este autor tiene a Hoffmann; sin embargo, la diferencia en el elixir y el brebaje es que el elixir vino del diablo, pero es brebajo lo hizo Jekyll, se puede notar el avance científico que hay. Además, Stevenson trabaja el doble de manera diferente, ya que ocurre una transformación física del propio sujeto, es decir, ya no es otro individuo, ni es sólo un problema interno.
En la obra, Jekyll dice que le ha dado fuerza motora a su maldad.
Jekyll y Hyde son dos personajes antagónicos, uno representa al bien y el otro al mal.
La diferencia entre ambos personajes se puede notar en sus aspectos físicos y en sus formas de actuar, sin embargo también lo notamos en los lugares en donde viven o donde permanecen.
En la obra se presenta la descripción física de ambos. Jekyll es “Un cincuentón alto, buen mozo, de rostro sereno, quizás con algo como una sombra de disimulo, pero con todos los rasgos de la inteligencia y la bondad, mostraba en la mirada un cordial y caluroso afecto”
Por otro lado, de Hyde, quien es descrito casi siempre del mismo modo por las diferentes personas que durante el relato se encuentran con él, se dice que “Hay un no se qué en su aspecto que no es normal; algo desagradable, francamente detestable. Jamás he visto a nadie que me inspirara tal repulsión y, sin embargo, apenas se por qué. Debe de tener alguna deformidad; da una impresión de cosa contrahecha aunque no puedo especificar en qué consiste. Es un hombre de aspecto extraordinario y, a pesar de eso no puedo decir que tenga nada que se salga de lo corriente”
Existe una clara diferencia entre ambos, uno es alto y buen mozo, al que la sociedad premia por su existencia; el otro, enano y aparenta una especie de deformidad, representa la parte más baja de una sociedad que lo condena, por esta razón se habla de una deformación.
La diferencia u oposición que hay entre ambos personajes, también se manifiesta en los barrios en donde viven o el lugar que ocupan en una casa.
Hyde vive en Soho, lugar más bajo y corrompido de Londres, zona en la que solían realizarse todos aquellos pecados que la sociedad de la época condenaba. Por otro lado, el barrio en el cual estaba la casa de Jekyll, estaba ubicado en el centro de Londres.
Las principales diferencias que pueden notarse entre los dos barrios son: la limpieza que se ve en cada uno de ellos, el de Hyde es sucio y se marca el echo de la existencia de fango en las calles. Soho es un barrio de clase baja habitado por vagabundos, niños harapientos y prostitutas. Además esta poblado de sucias tabernas y tiendas baratas. También se muestra que Soho es un barrio oscuro y envuelto en la niebla. Podemos decir que esto se debe a que todo lo que allí ocurre no está bien visto y por eso es mejor mantenerlo entre sombras.
Por otro lado también se pone al descubierto la cuestión de que uno es un barrio habitado por personas de clase alta y que a la vez existen comerciantes que se han esmerado por embellecer el lugar. Esto de debe a que todo lo que allí ocurre no está bien visto y por eso es mejor mantenerlo entre sombras. En contraposición el barrio de Londres es luminosos ya que su función era la mostrar lo importante de lo que el poseía.
Londres se caracterizaba por tener calles estrechas y limpias, los habitantes tenían muy buena posición, se destacaba el orden, la prolijidad y la limpieza, los habitantes eran muy detallistas.
También se puede hacer la diferencición en la misma casa de Jekyll.
El científico ocupaba la parte delantera la cual era la mas amplia, calida y vistosa en cambio a Hyde le fue reservada la zona del laboratorio, la cual se hallaba en la parte trasera de la casa, era opaca, sucia y no poseía ventanas. Esto muestra que dentro de una misma cosa a Hyde le correspondía ocupar el lugar más oculto y sombrío de todos.
Podemos asociar las dos personalidades con la casa de Jekyll,
La casa del Dr. Jekyll tiene dos puertas, una trasera que da a un callejón sombrío y luego a callejuelas que llevan al doctor, en la noche, hasta Soho; la otra, guardada por un honorable mayordomo, pertenece a la fachada, la más noble de una plaza antigua, y recorta la figura alta, distinguida y respetable del doctor, camino de sus reuniones de sociedad o de sus particulares quehaceres caritativos. Las dos puertas llevan cada uno a su ámbito: a la sociedad respetable y al placer nocturno. Jekyll se dirige al laboratorio, desde una de ellas, desdoblado en dos personas cada día y cada noche más difíciles de armonizar.
Hyde y Jekyel tuvieron cada uno su puerta, cada uno su vida, cada uno un yo, pero una sola memoria y compartiendo el mismo gabinete.
En esta novela podemos ver que hay un conflicto interno en Jekyll, conflicto entre el bien y el mal. Jekyll plantea que “Aunque tan profundamente dual, no era en absoluto hipócrita; ambos lados de mi eran perfectamente honestos; era yo mismo tanto cuando dejaba de lado cualquier restricción y me sumergía en la vergüenza como cuando trabajaba…” Finalmente, Stevenson propone que la naturaleza humana esta conformada por las dos fuerzas internas, pero él considera que más adelante se podría decir que “... el hombre será finalmente conocido como una mera conjunción de personalidades múltiples”
Coincido con Stevenson en que todas las personas están conformadas por el bien y por el mal; sin embargo debemos preguntarnos qué es el bien y qué es el mal. Debemos tener en cuenta que no podemos dar una definición exacta de lo que son estás fuerzas, debido a que lo que para algunos está bien, para otros no lo está. Las ideas de estas fuerzas varían por el punto de vista de las personas y la situación en la que se encuentren.
En esta novela, Stevenson representa la hipocresía a través de sus personajes Dr. Jekyll y Mr. Hyde.
El doctor Jekyll es un hombre inteligente, conocido y estimado que debe guardar las apariencias ya que tiene una reputación que debe proteger, como él mismo lo dice: “… el peor de mis defectos era el temperamento un tanto alegre e impaciente, que ha hecho la felicidad de muchos, pero que he descubierto que resulta difícil de conciliar con mi imperioso deseo de ir siempre con la cabeza alta y presentar en público una apariencia seria.”
Mientras que Hyde es el que le permite a Jekyll ser él mismo y hacer lo que quiera sin preocuparse de lo que los demás puedan decir. Hyde es el disfraz del que se vale Jekyll para tener la libertad, de ser quien era, que la sociedad oprime.
Incluso antes de que se diera la transformación de Jekyll en Hyde, ya se puede notar que hay una duplicidad que está presente en el doctor Jekyll, una duplicidad que justamente radica en lo que él es para sí mismo, quiere ser y en lo que él es para los demás, lo que debe ser. Jekyll dice: “De ahí que ocultara mis placeres, y que cuando alcancé los años de la reflexión y empecé a mirar a mi alrededor y hacer balance de mis progresos y de mi posición en el mundo, estuviera ya sumido en una profunda duplicidad en mi vida.” De esta cita nos damos cuenta que la duplicidad surge sin que nos demos cuenta, es al final que notamos que ya no podemos salir de ese mundo de mentiras en el que muchas veces, ni siquiera nosotros notamos la división de lo que somos y lo que aparentamos.
Si bien es cierto, el tema que Stevenson trata en su obra, acerca de la hipocresía y doble moral, es un tema que ha tenido vigencia a lo largo de todo este tiempo, se debe considerar que en su época fue una crítica a la sociedad en la que vivía. Recordemos que él vivió en el periodo victoriano, donde se dieron grandes cambios científicos, industriales y se tenía una rigidez moral que fue decayendo al pasar de los años, y la obra ha sido considerada como "una de las mejores descripciones del período victoriano por su perforante descripción de la dicotomía fundamental del siglo XIX: Respetabilidad externa y lujuria interna."
En la obra, encontramos que Jekyll menciona lo siguiente: “Los placeres que me apresuré a buscar, como ya he dicho, debajo de mi disfraz, eran indignos; difícilmente podría utilizar un término más duro.” Sin embargo, R. L. Stevenson nunca llega a mencionar cuáles eran esos placeres indignos a los que Jekyll, en la figura de Hyde, se entregaba o buscaba en sus incursiones.
Podemos decir, por el contexto ya mencionado de la obra, que entre los placeres a los que Hyde se refiere se encuentran el alcoholismo, homosexualidad, adulterio y otros que tenían lugar en el periodo victoriano.
Además, debemos tener en cuenta que el propio Stevenson fue un gran bebedor desde muy joven, lo cual, como ya sabemos, no era bien visto o aprobado por la sociedad en donde vivía, e incluso falleció queriendo abrir una botella de licor.
Es importante que tengamos en cuenta que no siempre existió un Mr. Hyde en Jekyll, el mismo Jekyll escribió en la carta a Utterson que “Si hubiera abordado mi descubrimiento con un espíritu más noble, di me hubiera arriesgado al experimento mientras me hallaba bajo el dominio de aspiraciones más generosas o piadosas, todo hubiera sido de otro modo, lejos de aquellas agonías de muerte y nacimiento. Me hubiera convertido en un ángel en vez de un demonio. La droga no poseía acción discriminadora; no era ni diabólica ni divina; simplemente derribaba las puertas de la cárcel de mi constitución; y, como los cautivos de Filipos, salió lo que había dentro. Por aquel entonces mi virtud estaba dormida; mi maldad, mantenida despierta por la ambición, estaba alerta y rápida a hacerse con la ocasión; y lo que salió proyectado fue Edward Hyde.”
Lo que Stevenson nos trata de decir con el anterior párrafo es que el lado malvado, representado por Hyde, que está lleno de vicios y placeres indignos surge como producto de los vicios de la sociedad, es decir, que es la misma sociedad en la que vive la que ha corrompido a una persona con aspiraciones generosas o piadosas. Al pasar de los años, la ingenuidad de las personas se va perdiendo, es justamente la misma sociedad que “rechaza” los malos hábitos, actos prohibidos para ellos, la que lo convierte en la persona desagradable en la que se ha convertido.
Esta novela es altamente simbólica.
Podríamos citar como ejemplo el propio título de la obra.
Hyde tiene la misma pronunciación que “hide”, palabra en inglés que significa ocultarse, esconderse. Justamente esta es una de las características que se le puede atribuir a Edward Hyde en la obra, porque a él muy pocas personas lo conocen ya que no habla con nadie y tiene un aspecto desagradable para todos los que lo veían, además este individuo, después del crimen que cometió, debió esconderse.
Por otro lado, Jekyll tiene la misma pronunciación que la palabra “ye kill” que significa “matáis” o vosotros matáis”, donde se relaciona con su propia muerte.
Considero importante resaltar que en esta obra no ha habido ninguna participación importante de la mujer. Todos los protagonistas han sido varones, a excepciones de algunos personajes incidentales como la ama de llaves de Hyde u algunas mujeres que son mencionadas en general para avisar de su presencia.
Lectura interpretativa de Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Schelley
Por Sabely Vivar Arias
*
Considero que la obra por un lado busca resumir los miedos de una sociedad en proceso de cambio, ya que no sólo se transforman la naturaleza y la sociedad, sino también la mentalidad y la lengua de los hombres, una Inglaterra que se llena de angustia e interrogantes ante los vertiginosos cambios provocados por la Revolución Industrial y un constante enfrentamiento entre ciencia y ética.
En la obra los roles de sexo cambian por completo, dan un gran giro pues ahora, por primera vez, el hombre es el que engendra a la criatura, aunque lo que resulta es un aborto viviente destinado a la marginación. Este ser es tan dependiente como la mujer de su momento y, al igual que ella, tiene que iniciarse en el conocimiento del mundo sin ayuda. Se trata de un monstruo diseñado a partir de pedazos de seres humanos, que termina desarrollando sus propias ideas y sentimientos, una clara asimilación al papel de la nueva mujer que, como ella, su madre o el propio Frankenstein, son vistos como algo abominable que contradice todas las creencias predominantes hasta el momento. Es una clara muestra de lo que buscaba presentar Mary. Además Frankenstein adopta la forma de una narración confesional (la que tradicionalmente se atribuye a las mujeres), a pesar de que las tres voces claves del relato (Walton, Frankenstein y la criatura) son masculinas.
Frankenstein, como casi todas las novelas góticas de su período, mezcla una temática intensa y marginal con una especulativa y que presenta ideas sin precedentes.[ En lugar de focalizarse en los giros y cambios del argumento, la novela resalta las luchas mentales y morales del protagonista, Víctor Frankenstein, y Shelley combina el texto con su propia dosis de romanticismo político, el cual critica el individualismo y el egocentrismo del romanticismo tradicional.[]
Podemos ver como Víctor Frankenstein se rebela contra la tradición, crea vida y modela su propio destino. Estos rasgos no son retratados positivamente; como escribe Blumberg, «su impecable ambición es un engaño a sí mismo, disfrazada como la búsqueda de la verdad». []Frankenstein debe abandonar a su familia para cumplir su ambición.
Mary Shelley creía en la idea basada en los pensadores de la Ilustración de que la gente podía mejorar la sociedad a través del ejercicio responsable del poder político, y temía que la práctica irresponsable de ese poder llevaría al caos. En la práctica, sus obras critican ampliamente a los pensadores del siglo XVIII tales como sus padres, los cuales creían en que debería generarse un cambio. El monstruo de Frankenstein, por ejemplo, lee libros asociados con ideales radicales, pero la educación que obtiene no le sirve.
Sin embargo se concibe que el “monstruo” es en realidad un ser que siente, que valora y que sufre por el rechazo; por no poder encontrar su identidad, se siente extraviado ante un mundo que jamás se le fue presentado, un mundo que lo ve como elemento inservible y dañino, por tanto La criatura de Víctor Frankenstein, que se apropia del nombre de su creador, es un “ser bello”, que aprende a hablar y lo hace con gran elocuencia. Es un ser fuerte, de sentimientos profundos que se encuentra perdido en un mundo que intenta comprender. Pero sobre todo es un ser condenado a la soledad y esa es la gran tragedia de esta historia. Es así que no sólo él muestra interés en querer conseguir alguien que esté junto a él, que lo entienda y que lo valore por lo que es, sino que también ya en las cartas de Robert Walton, el aventurero que en el polo Norte halla a Víctor Frankenstein, se expresa añoranza por no tener la compañía de una persona con la que coincidir en gustos e intereses y se insiste en lo importante que es para las personas la amistad, es así que el tema de la soledad, de la tristeza por la falta de compañía es central en la obra. Por eso, la reacción del monstruo al serle negada una compañera es tan atroz. Jura vengarse en la noche de bodas de su creador y así lo hace, matando a Elizabeth, la enamorada de Víctor desde la infancia.
Se puede entender de esta manera que, Frankenstein es una novela que rompió los cánones de su época. Aunque los personajes principales sean hombres, la visión femenina de la creación de la vida, de la concepción y la destrucción, está presente en todos los pasajes y eso la convierte en aún más moderna. Porque cuando Robert Walton añora un amigo, es Mary Shelley quien nos está dejando sus pensamientos más íntimos. Ella se puede reflejar en el aventurero, el joven científico solitario, el monstruo dolido que clama venganza. Su vida fue muy dura. Mary Shelley sabía bien lo que significaba dar vida y perderla trágicamente.
Además la autora también reivindica el papel femenino desde su propia manera de plantear el relato. Mary Shelley publicó la obra en su primera edición (1818) de forma anónima y la estructuró como un relato compuesto por distintas narraciones-retazo incrustadas unas en otras al igual que la criatura. Esta obra contiene serias y profundas implicaciones ideológicas, a pesar de la temprana edad que tenía Mary Shelley cuando la escribió. Digo esto porque contiene aspectos latentes de la crisis social, religiosa y metafísica de la historia de Occidente a partir de la Revolución Francesa.
Mary Shelley produjo algo nuevo: el monstruo de Víctor Frankenstein es el primer gran mito de la era industrial, en el que Dios está ausente y el hombre científico hace el papel de creador. El hecho de que en esta creación no haya participación femenina alguna lo convierte, además, en un mito único. El arraigo de este mito quizá se explique por el hecho de que anuncia muchas de las preocupaciones que ha suscitado el progreso científico, y también porque alude a la naturaleza dual del hombre.
Frankenstein, con su gran equilibrio entre lo exterior del relato de aventuras y la profundidad de la psicología de los personajes, muestra la madurez intelectual que su autora tenía a los diecinueve años. Sin embargo, parte de su valor reside en la abundancia de saber que revela. Mary Shelley tenía una cabal comprensión de la ciencia y de la empresa científica de su época; conocía el evolucionismo de Erasmus Darwin, el galvanismo, la electricidad, los descubrimientos de la fisiología. Parece ser que Mary Shelley conocía las teorías de un médico y filósofo naturalista llamado Erasmus Darwin (abuelo del famoso Charles Darwin) que establecía analogías entre el fluido eléctrico y el fluido nervioso. También se cree que la figura del doctor Frankenstein estuvo basada en la personalidad de un físico y filósofo escocés llamado James Lind (1736-1812) que había sido el tutor científico de su marido cuando estudiaba en Eton, que había filosofado sobre la naturaleza del principio vital, el galvanismo y los procedimientos de reanimación de personas ahogadas o asfixiadas. Pero aunque Mary conocía estas teorías, es indudable que estaba más interesada en sus consecuencias morales que en los detalles científicos de las mismas.
El personaje prometeico por excelencia de la novela Víctor. Es el nuevo Prometeo al que hace referencia el título de la novela de M. Shelley. En este caso se manifiesta su prometeismo por sus pensamientos, palabras y actos. En el capítulo 1, del volumen I, menciona Víctor sus pensamientos juveniles, influidos por las quimeras esotéricas o herméticas: la búsqueda de la piedra filosofal y del elixir de la vida, la eliminación de la humanidad de toda enfermedad y a hacer invulnerables a los hombres a todo (exceptuando la muerte violenta) y la provocación a voluntad de fantasmas y demonios. Es posible encontrar en estos pensamientos algunas características asociadas al prometeismo: el ansia de conocimientos y el objetivo de beneficiar a la humanidad con conocimientos y técnicas que mejoren su situación y la ayuden a superar los aspectos más negativos y tristes de su condición. La actitud de Víctor es algo interesada, aunque sus intereses no sean burdos o de tipo material (consecución de riquezas), ya que busca la fama o el reconocimiento de sus semejantes, en comparación con el aparente desinterés que caracteriza a Prometeo.
No obstante, Frankenstein siempre será para muchos ese monstruo anónimo que sólo heredó de su padre el apellido. Un ser nacido contra su voluntad, como todos nosotros, pero que asumió su existencia e intentó vivir y morir bajo sus reglas. Pero también se ha convertido en el paradigma de la ciencia por excelencia, la frontera oscura y tenebrosa que quiere, o debe, establecer los límites a la investigación científica. Con ello, se muestra claramente que La novela de Shelley revive un temor primigenio del ser humano que lo coloca en una disyuntiva: la tecnología se le hace cada día más indispensable para asegurar su existencia, pero a la vez le agobia pensar que puede causar su exterminio, ser víctima de su propia creación.
Dentro de la obra, son muchos los temas que pueden comentarse al leerla. Dentro de ello podemos encontrar:
El principio de la vida y el mito de la creación.
La libertad y la responsabilidad.
La presencia de los sobrenatural y lo horrendo y de la propuesta científica.
La falta de neutralidad de la ciencia.
La imaginación y la razón. La emoción y el intelecto.
La instrucción y la necesidad de independencia de las mujeres.
La formación de la personalidad en la relación con otras personas.
El ansia de saber.
La creación y la destrucción de nuestros propios monstruos.
El buen salvaje y la corrupción de la inocencia.
El conflicto entre el creador y la criatura, entre el padre y el hijo.
El rechazo de la pena de muerte.
La exaltación de la amistad.
La riqueza de significados de Frankenstein o el moderno Prometeo ha dado lugar a múltiples interpretaciones y a que, siglo y medio después de que una joven de dieciocho años la escribiera, se siga llevando al cine, al teatro o a otros medios de expresión como el cómic.
Dentro del cine se puede ver que la magnífica obra llega a ser desfigurada, por sus diferentes adaptaciones, así en 1910 se presenta la primera adaptación en cinta de 16 minutos es la primera adaptación a la pantalla de los personajes de la novela de Mary Shelley y fue producida por Thomas Alva Edison. La película fue rodada en cine mudo y cámara fija en plano general durante toda su duración. También se conocen versiones como:
1931 - Frankenstein (El doctor Frankenstein). D: James Whale.
1939 - Son of Frankenstein (La sombra de Frankenstein). D: Rowland V. Lee.
.
.
1994 - Frankenstein (Frankenstein, de Mary Shelley). D: Kenneth Branagh.
Es claro que la novia de Frankenstein no tiene ninguna relación con lo presentado en la novela, y quizás sea a través de estas adaptaciones que la novela no ha podido ser difundida correctamente y se ha creado en la mayoría de personas una idea errónea de lo que representa y de lo que contiene la obra en sí.
En pleno siglo XXI, el avance científico-tecnológico plantea nuevamente la vieja disyuntiva: biotecnología, terapia genética, clonación,...las posibilidades para mejorar las condiciones de existencia del hombre se perfilan infinitas, aunque también podría significar el fabricar seres humanos a gusto del cliente. La cibernética aplicada a la salud está cada vez más cercana como por ejemplo el uso de prótesis robóticas más refinadas, es decir, el ser vivo se integra al autómata, Todo esto nos atemoriza al modificarse radicalmente la relación del hombre con la naturaleza. En las sociedades más tradicionales las funciones del individuo estaban claramente definidas y había armonía entre la naturaleza, la sociedad y el hombre. La ciencia hizo desaparecer este marco y esta seguridad, lo modificó todo radicalmente y creó una inseguridad ante los cambios y la ruptura del equilibrio.
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Considero que la obra por un lado busca resumir los miedos de una sociedad en proceso de cambio, ya que no sólo se transforman la naturaleza y la sociedad, sino también la mentalidad y la lengua de los hombres, una Inglaterra que se llena de angustia e interrogantes ante los vertiginosos cambios provocados por la Revolución Industrial y un constante enfrentamiento entre ciencia y ética.
En la obra los roles de sexo cambian por completo, dan un gran giro pues ahora, por primera vez, el hombre es el que engendra a la criatura, aunque lo que resulta es un aborto viviente destinado a la marginación. Este ser es tan dependiente como la mujer de su momento y, al igual que ella, tiene que iniciarse en el conocimiento del mundo sin ayuda. Se trata de un monstruo diseñado a partir de pedazos de seres humanos, que termina desarrollando sus propias ideas y sentimientos, una clara asimilación al papel de la nueva mujer que, como ella, su madre o el propio Frankenstein, son vistos como algo abominable que contradice todas las creencias predominantes hasta el momento. Es una clara muestra de lo que buscaba presentar Mary. Además Frankenstein adopta la forma de una narración confesional (la que tradicionalmente se atribuye a las mujeres), a pesar de que las tres voces claves del relato (Walton, Frankenstein y la criatura) son masculinas.
Frankenstein, como casi todas las novelas góticas de su período, mezcla una temática intensa y marginal con una especulativa y que presenta ideas sin precedentes.[ En lugar de focalizarse en los giros y cambios del argumento, la novela resalta las luchas mentales y morales del protagonista, Víctor Frankenstein, y Shelley combina el texto con su propia dosis de romanticismo político, el cual critica el individualismo y el egocentrismo del romanticismo tradicional.[]
Podemos ver como Víctor Frankenstein se rebela contra la tradición, crea vida y modela su propio destino. Estos rasgos no son retratados positivamente; como escribe Blumberg, «su impecable ambición es un engaño a sí mismo, disfrazada como la búsqueda de la verdad». []Frankenstein debe abandonar a su familia para cumplir su ambición.
Mary Shelley creía en la idea basada en los pensadores de la Ilustración de que la gente podía mejorar la sociedad a través del ejercicio responsable del poder político, y temía que la práctica irresponsable de ese poder llevaría al caos. En la práctica, sus obras critican ampliamente a los pensadores del siglo XVIII tales como sus padres, los cuales creían en que debería generarse un cambio. El monstruo de Frankenstein, por ejemplo, lee libros asociados con ideales radicales, pero la educación que obtiene no le sirve.
Sin embargo se concibe que el “monstruo” es en realidad un ser que siente, que valora y que sufre por el rechazo; por no poder encontrar su identidad, se siente extraviado ante un mundo que jamás se le fue presentado, un mundo que lo ve como elemento inservible y dañino, por tanto La criatura de Víctor Frankenstein, que se apropia del nombre de su creador, es un “ser bello”, que aprende a hablar y lo hace con gran elocuencia. Es un ser fuerte, de sentimientos profundos que se encuentra perdido en un mundo que intenta comprender. Pero sobre todo es un ser condenado a la soledad y esa es la gran tragedia de esta historia. Es así que no sólo él muestra interés en querer conseguir alguien que esté junto a él, que lo entienda y que lo valore por lo que es, sino que también ya en las cartas de Robert Walton, el aventurero que en el polo Norte halla a Víctor Frankenstein, se expresa añoranza por no tener la compañía de una persona con la que coincidir en gustos e intereses y se insiste en lo importante que es para las personas la amistad, es así que el tema de la soledad, de la tristeza por la falta de compañía es central en la obra. Por eso, la reacción del monstruo al serle negada una compañera es tan atroz. Jura vengarse en la noche de bodas de su creador y así lo hace, matando a Elizabeth, la enamorada de Víctor desde la infancia.
Se puede entender de esta manera que, Frankenstein es una novela que rompió los cánones de su época. Aunque los personajes principales sean hombres, la visión femenina de la creación de la vida, de la concepción y la destrucción, está presente en todos los pasajes y eso la convierte en aún más moderna. Porque cuando Robert Walton añora un amigo, es Mary Shelley quien nos está dejando sus pensamientos más íntimos. Ella se puede reflejar en el aventurero, el joven científico solitario, el monstruo dolido que clama venganza. Su vida fue muy dura. Mary Shelley sabía bien lo que significaba dar vida y perderla trágicamente.
Además la autora también reivindica el papel femenino desde su propia manera de plantear el relato. Mary Shelley publicó la obra en su primera edición (1818) de forma anónima y la estructuró como un relato compuesto por distintas narraciones-retazo incrustadas unas en otras al igual que la criatura. Esta obra contiene serias y profundas implicaciones ideológicas, a pesar de la temprana edad que tenía Mary Shelley cuando la escribió. Digo esto porque contiene aspectos latentes de la crisis social, religiosa y metafísica de la historia de Occidente a partir de la Revolución Francesa.
Mary Shelley produjo algo nuevo: el monstruo de Víctor Frankenstein es el primer gran mito de la era industrial, en el que Dios está ausente y el hombre científico hace el papel de creador. El hecho de que en esta creación no haya participación femenina alguna lo convierte, además, en un mito único. El arraigo de este mito quizá se explique por el hecho de que anuncia muchas de las preocupaciones que ha suscitado el progreso científico, y también porque alude a la naturaleza dual del hombre.
Frankenstein, con su gran equilibrio entre lo exterior del relato de aventuras y la profundidad de la psicología de los personajes, muestra la madurez intelectual que su autora tenía a los diecinueve años. Sin embargo, parte de su valor reside en la abundancia de saber que revela. Mary Shelley tenía una cabal comprensión de la ciencia y de la empresa científica de su época; conocía el evolucionismo de Erasmus Darwin, el galvanismo, la electricidad, los descubrimientos de la fisiología. Parece ser que Mary Shelley conocía las teorías de un médico y filósofo naturalista llamado Erasmus Darwin (abuelo del famoso Charles Darwin) que establecía analogías entre el fluido eléctrico y el fluido nervioso. También se cree que la figura del doctor Frankenstein estuvo basada en la personalidad de un físico y filósofo escocés llamado James Lind (1736-1812) que había sido el tutor científico de su marido cuando estudiaba en Eton, que había filosofado sobre la naturaleza del principio vital, el galvanismo y los procedimientos de reanimación de personas ahogadas o asfixiadas. Pero aunque Mary conocía estas teorías, es indudable que estaba más interesada en sus consecuencias morales que en los detalles científicos de las mismas.
El personaje prometeico por excelencia de la novela Víctor. Es el nuevo Prometeo al que hace referencia el título de la novela de M. Shelley. En este caso se manifiesta su prometeismo por sus pensamientos, palabras y actos. En el capítulo 1, del volumen I, menciona Víctor sus pensamientos juveniles, influidos por las quimeras esotéricas o herméticas: la búsqueda de la piedra filosofal y del elixir de la vida, la eliminación de la humanidad de toda enfermedad y a hacer invulnerables a los hombres a todo (exceptuando la muerte violenta) y la provocación a voluntad de fantasmas y demonios. Es posible encontrar en estos pensamientos algunas características asociadas al prometeismo: el ansia de conocimientos y el objetivo de beneficiar a la humanidad con conocimientos y técnicas que mejoren su situación y la ayuden a superar los aspectos más negativos y tristes de su condición. La actitud de Víctor es algo interesada, aunque sus intereses no sean burdos o de tipo material (consecución de riquezas), ya que busca la fama o el reconocimiento de sus semejantes, en comparación con el aparente desinterés que caracteriza a Prometeo.
No obstante, Frankenstein siempre será para muchos ese monstruo anónimo que sólo heredó de su padre el apellido. Un ser nacido contra su voluntad, como todos nosotros, pero que asumió su existencia e intentó vivir y morir bajo sus reglas. Pero también se ha convertido en el paradigma de la ciencia por excelencia, la frontera oscura y tenebrosa que quiere, o debe, establecer los límites a la investigación científica. Con ello, se muestra claramente que La novela de Shelley revive un temor primigenio del ser humano que lo coloca en una disyuntiva: la tecnología se le hace cada día más indispensable para asegurar su existencia, pero a la vez le agobia pensar que puede causar su exterminio, ser víctima de su propia creación.
Dentro de la obra, son muchos los temas que pueden comentarse al leerla. Dentro de ello podemos encontrar:
El principio de la vida y el mito de la creación.
La libertad y la responsabilidad.
La presencia de los sobrenatural y lo horrendo y de la propuesta científica.
La falta de neutralidad de la ciencia.
La imaginación y la razón. La emoción y el intelecto.
La instrucción y la necesidad de independencia de las mujeres.
La formación de la personalidad en la relación con otras personas.
El ansia de saber.
La creación y la destrucción de nuestros propios monstruos.
El buen salvaje y la corrupción de la inocencia.
El conflicto entre el creador y la criatura, entre el padre y el hijo.
El rechazo de la pena de muerte.
La exaltación de la amistad.
La riqueza de significados de Frankenstein o el moderno Prometeo ha dado lugar a múltiples interpretaciones y a que, siglo y medio después de que una joven de dieciocho años la escribiera, se siga llevando al cine, al teatro o a otros medios de expresión como el cómic.
Dentro del cine se puede ver que la magnífica obra llega a ser desfigurada, por sus diferentes adaptaciones, así en 1910 se presenta la primera adaptación en cinta de 16 minutos es la primera adaptación a la pantalla de los personajes de la novela de Mary Shelley y fue producida por Thomas Alva Edison. La película fue rodada en cine mudo y cámara fija en plano general durante toda su duración. También se conocen versiones como:
1931 - Frankenstein (El doctor Frankenstein). D: James Whale.
1939 - Son of Frankenstein (La sombra de Frankenstein). D: Rowland V. Lee.
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1994 - Frankenstein (Frankenstein, de Mary Shelley). D: Kenneth Branagh.
Es claro que la novia de Frankenstein no tiene ninguna relación con lo presentado en la novela, y quizás sea a través de estas adaptaciones que la novela no ha podido ser difundida correctamente y se ha creado en la mayoría de personas una idea errónea de lo que representa y de lo que contiene la obra en sí.
En pleno siglo XXI, el avance científico-tecnológico plantea nuevamente la vieja disyuntiva: biotecnología, terapia genética, clonación,...las posibilidades para mejorar las condiciones de existencia del hombre se perfilan infinitas, aunque también podría significar el fabricar seres humanos a gusto del cliente. La cibernética aplicada a la salud está cada vez más cercana como por ejemplo el uso de prótesis robóticas más refinadas, es decir, el ser vivo se integra al autómata, Todo esto nos atemoriza al modificarse radicalmente la relación del hombre con la naturaleza. En las sociedades más tradicionales las funciones del individuo estaban claramente definidas y había armonía entre la naturaleza, la sociedad y el hombre. La ciencia hizo desaparecer este marco y esta seguridad, lo modificó todo radicalmente y creó una inseguridad ante los cambios y la ruptura del equilibrio.
Lectura interpretativa de La guerra de los mundos de H. G. Wells
Por Marco Antonio Yugra
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En primer lugar me detendré a exponer los argumentos que sustentan la interpretación generalizada a La guerra de los mundos, la cual indica que el autor realiza una crítica a la sociedad de su tiempo: la época victoriana y el expansionismo y colonialismo inglés. En segundo lugar expandiré la primera interpretación de la novela de Wells y diré que ésta muy bien se puede extrapolar a la actualidad y hacer su crítica extensible a la humanidad, a la sociedad humana en general.
Se suele reconocer a La máquina del tiempo, El hombre invisible y La guerra de los mundos como precursoras de la ciencia ficción. Esta mención es justa y correcta, ya que el término ciencia ficción no aparecerá sino hasta mediados de la segunda década del siglo XX. Además, recordemos, parafraseando a Walter Mignolo, que sólo se puede encontrar elementos fantásticos, en este caso elementos de ciencia ficción, una vez que se ha tomado conciencia del concepto, el de ciencia ficción, para esto tal término tiene que haberse creado primero y haber luego ingresado en la comunidad hermenéutica. De esta manera no podemos decir que Wells escribió ciencia ficción, pero sí que es precursora del género.
“La asociación de las dos palabras (sciencie fiction) no se produjo hasta 1926, cuando fue inventada por un inspirado editor americano, Hugo Gernsback, fundador de la revista Amazing Stories, para definir el tipo de historia que le gustaba, en la a las maravillas de la ciencia de principios del siglo XX se unían los antiguos temores, visiones y deseos de nuestras primeras literaturas. Para entonces Wells ya había cumplido los sesenta años y publicado lo mejor de su obra. Los jóvenes autores de ciencia ficción patrocinados por Gernsback reconocieron en Wells (y en Julio Verne, Poe, Mary Shelley y hasta Swift y Voltaire) a sus precursores. Sin quererlo, Wells se convirtió en un clásico del nuevo género” (Manguel, 2006).
La guerra de los mundos es interpretado como una crítica a las naciones coloniales en África, Asia y América de algunos países como Francia, Alemania y, principalmente, Reino Unido, que desde 1880 hasta los comienzos de la primera guerra mundial, se disputaban y competían por la adquisición de territorios de ultramar. La justificación de estas conquistas fue “el poder de la razón” sobre los individuos inferiores; y ya que Europa siempre ha tenido una tecnología superior, lo que les ha otorgado la condición de superiores, creyeron tener la misión de conquistar todos los países y pueblos. El ejército y la flota naval otorgaba la seguridad adecuada para llevar una vida tranquila y sin preocupaciones, porque total ¿quién podría con una nación tan poderosa como Inglaterra?
“Los ingleses se creían dueños de uno de los imperios más grandes de la historia y una posible invasión extraterrestre o cualquier tipo de catástrofe resultaba risible, casi impensable para ellos” (Piña, 2009). Tan seguros se sentían los ingleses de aquella época que Wells los retrata en su novela:
“Mi vecino opinaba que las tropas destruirían o capturarían a los marcianos durante la jornada.
─Es lástima ─me dijo─ que no permitan que las gentes se aproximen. Sería curioso saber cómo se vive en otro planeta, algo se aprendería”
No sienten temor, al inicio, porque su falsa seguridad los ciega, minimiza el peligro que supone la invasión marciana. Ni siquiera la proximidad de otro cilindro los conmueve. El único temor que tienen es el de perder su dinero, sus valores materiales.
“─Dicen que ha caído allí otras de esas benditas cosas, la número dos. Pero ciertamente, ya tenemos bastante con una. Este asunto costará un pico a las compañías de seguros antes que todo se arregle.”
Esta seguridad se transforma en soberbia e hipocresía.
“Pero el hombre es tan vano, tanto le ciega su vanidad, que ningún escritor antes del fin del siglo XIX expresó el pensamiento de que allí lejos la vida intelectual, caso de existir, se hubiera desarrollado muy por encima del humano nivel”
“Con infinita suficiencia iban y venían los hombres por el mundo, ocupándose en sus asuntillos, serenos en la seguridad de su imperio sobre la materia. ¡Es posible que bajo el microscopio obren de igual manera los infusorios!”.
Y sobre la vida en Marte.
“A lo sumo, los habitantes de la tierra se figuraban que en el planeta Marte podía haber otros hombres, inferiores probablemente a ellos, y dispuestos a recibir con los brazos abiertos cualquier expedición misionera. Sin embargo, a través de los abismos del espacio, espíritus que son a los nuestros lo que nuestros espíritus son a los de las bestias de alma perecedera; inteligencias vastas, frías e implacables, contemplaban esta tierra con ojos envidiosos y trazaban con lentitud y seguridad sus planes de conquista. Y en los comienzos del siglo veinte sobrevino la gran desilusión”.
Desilusión al comprobar que los invasores no sólo eran seres inferiores al hombre sino que eran seres muy superiores a él, dotados de mejor tecnología que la humana y de más sofisticados armamentos que la de armada inglesa.
Wells trataba de decirles a sus conciudadanos ¡despierten! ¡Abran los ojos! ¡Si no cambiamos nuestras maneras de proceder vamos a terminar muy mal!
“Estos libros de Wells [sus primeras obras, entre ellas La guerra de los mundos], que a partir de una base científica proponen argumentos fantásticos pero siempre verosímiles, fueron entendidos por varios de sus primeros críticos como un rechazo del espíritu imperialista, autocomplaciente y altivo. Las historias de Wells era para ellos premonitorias: anunciaban el fin de la época victoriana y del falso sentido de seguridad de las clases adineradas. Si Dickens, George Eliot y Elizabeth Gaskell mostraron a sus lectores la Inglaterra de las fábricas y conventillos, y Kipling y Conrad el lado oscuro del glorioso imperio, Wells desplegó ante ellos la visión del mundo del día después de la fiesta, aquello que les esperaba si no cambiaban las condiciones presentes” (Manguel, 2006).
Para denunciar las prácticas colonialistas menciona:
“Antes de juzgarlos con excesiva severidad debemos recordar que nuestra propia especie ha destruido por completo y bárbaramente, no tan sólo especies animales”.
Los marcianos no son vistos por el narrador como seres malos o crueles sino simplemente como un eslabón más de la cadena evolutiva que actúa en consecuencia de la selección natural (Wells era adepto de la teoría darviniana de la evolución), por sobrevivir, porque:
“Su mundo está ya muy frío, mientras el nuestro ofrece plétora de vida, pero plétora de lo que consideran como vida inferior. Y el único medio que tienen de escapar al aniquilamiento que, generación tras generación, merma sus filas, consiste en llevar la guerra en dirección al sol [a la tierra]”.
Vemos, pues, la influencia de los trabajos de Darwin, donde la lucha por la supervivencia no tendría que ser diferente cuando es enfocada a una escala mayor que la planetaria sino interplanetaria.
Por otro lado, la invasión marciana “se presenta como el más eficaz mecanismo de igualación social”, donde “todos, ricos y pobres, grandes y pequeños, son iguales ante las huestes destructoras de los marcianos”.
Ante el peligro, el pánico se apodera de todos, todos somos iguales en una catástrofe, porque cuando una situación excepcional libera al hombre de los condicionantes sociales, el ser humano se transforma por completo, “el hombre vuelve a ser un animal más entre los animales” (Amara, 2005).
“De la misma forma en que un depredador ataca su presa, los marcianos devoran y destruyen a los seres humanos ─se trata de la naturaleza, de un fenómeno que nos excede y que está lejos de la ética y la religión. El caso del sacerdote con quien el narrador tiene que compartir un encierro de varios dísa es emblemático del fanatismo que varios pensadores de la época denunciaban. La fe y la religión se muestran como recursos insuficientes para enfrentar el miedo y la tragedia. (Resaltado mío).
Las personas se vuelven más viscerales porque son el instinto y su animalidad lo que habrán de sostenerlas cuando se agoten los alimentos, destrocen los caminos y el agua sea cada vez más escasa. Los buenos modales y las buenas costumbres británicas quedarán olvidadas porque si bien la educación constituye un conjunto de normas y códigos de conocimiento y conducta que facilitan nuestra convivencia son paradójimente la parte más frágil del mundo de los seres humanos. Ante el Apocalipsis poco puede hacer la educación” (Piña, 2009).
Por último, el marciano, con todo su aspecto repulsivo y cruel, y con ánimo destructivo, no es sino más que un reflejo del hombre, “la guerra de los mundos no es sino la guerra que ya se verifica en la tierra entre las diversas formas vivientes” (Amara, 2005). Si seguimos la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies, el marciano será la constitución futura del hombre. Dice Wells:
“Indiscutiblemente los marcianos representan la supresión de la parte animal del organismo realizada por la inteligencia. Es presumible, a mi juicio, que desciendan los marcianos de seres parecidos a nosotros y que esta transformación se haya operado mediante el desarrollo gradual del cerebro y de las manos (las últimas hasta formar los dos racimos de tentáculos delicados) a expensas del resto del cuerpo. Al suprimirse el cuerpo, el cerebro se trueca en una inteligencia más egoísta, sin ninguno de esos ‘sustratos’ emocionales que caracterizan al ser humano”.
Todo ello implica, al igual que los marcianos, una amenaza tecnificada, el terror y la destrucción. La invasión marciana a la tierra refleja de alguna manera la invasión que los hombres han hecho de los espacios propios de otros espacios animales y vegetales. Pareciera ser que Wells nos dijera que los marcianos somos nosotros.
Luego de la invasión el narrador reflexiona:
“De todos modos, esperemos o no nuevas invasiones, estos acontecimientos nos obligan a modificar grandemente nuestras miras sobre el porvenir de la humanidad. Hemos aprendido a no considerar en lo sucesivo nuestro planeta como segura e inviolable morada del hombre; nunca sabremos prever qué bienes o qué males invisibles pueden sobrevenirnos del espacio. Es posible, en los amplios designios del Universo, que no deje al fin de beneficiarnos la invasión marciana; se nos ha arrancado esa confianza tranquila en el porvenir que es la fuente más segura de degeneración; deben las ciencias a estos sucesos inapreciables dones y han contribuido considerablemente al progreso de la solidaridad entre los hombres”.
Y luego se cuestiona acerca del destino del hombre:
“Por otra parte, es posible que la destrucción de los marcianos sólo signifique para nosotros un aplazamiento. Tal vez el porvenir se encomiende a ellos y no a nosotros”.
Y claro nos queda esa duda con que se cierra el libro: ¿Y si el futuro estuviera escrito para ellos y no para nosotros?
*
En primer lugar me detendré a exponer los argumentos que sustentan la interpretación generalizada a La guerra de los mundos, la cual indica que el autor realiza una crítica a la sociedad de su tiempo: la época victoriana y el expansionismo y colonialismo inglés. En segundo lugar expandiré la primera interpretación de la novela de Wells y diré que ésta muy bien se puede extrapolar a la actualidad y hacer su crítica extensible a la humanidad, a la sociedad humana en general.
Se suele reconocer a La máquina del tiempo, El hombre invisible y La guerra de los mundos como precursoras de la ciencia ficción. Esta mención es justa y correcta, ya que el término ciencia ficción no aparecerá sino hasta mediados de la segunda década del siglo XX. Además, recordemos, parafraseando a Walter Mignolo, que sólo se puede encontrar elementos fantásticos, en este caso elementos de ciencia ficción, una vez que se ha tomado conciencia del concepto, el de ciencia ficción, para esto tal término tiene que haberse creado primero y haber luego ingresado en la comunidad hermenéutica. De esta manera no podemos decir que Wells escribió ciencia ficción, pero sí que es precursora del género.
“La asociación de las dos palabras (sciencie fiction) no se produjo hasta 1926, cuando fue inventada por un inspirado editor americano, Hugo Gernsback, fundador de la revista Amazing Stories, para definir el tipo de historia que le gustaba, en la a las maravillas de la ciencia de principios del siglo XX se unían los antiguos temores, visiones y deseos de nuestras primeras literaturas. Para entonces Wells ya había cumplido los sesenta años y publicado lo mejor de su obra. Los jóvenes autores de ciencia ficción patrocinados por Gernsback reconocieron en Wells (y en Julio Verne, Poe, Mary Shelley y hasta Swift y Voltaire) a sus precursores. Sin quererlo, Wells se convirtió en un clásico del nuevo género” (Manguel, 2006).
La guerra de los mundos es interpretado como una crítica a las naciones coloniales en África, Asia y América de algunos países como Francia, Alemania y, principalmente, Reino Unido, que desde 1880 hasta los comienzos de la primera guerra mundial, se disputaban y competían por la adquisición de territorios de ultramar. La justificación de estas conquistas fue “el poder de la razón” sobre los individuos inferiores; y ya que Europa siempre ha tenido una tecnología superior, lo que les ha otorgado la condición de superiores, creyeron tener la misión de conquistar todos los países y pueblos. El ejército y la flota naval otorgaba la seguridad adecuada para llevar una vida tranquila y sin preocupaciones, porque total ¿quién podría con una nación tan poderosa como Inglaterra?
“Los ingleses se creían dueños de uno de los imperios más grandes de la historia y una posible invasión extraterrestre o cualquier tipo de catástrofe resultaba risible, casi impensable para ellos” (Piña, 2009). Tan seguros se sentían los ingleses de aquella época que Wells los retrata en su novela:
“Mi vecino opinaba que las tropas destruirían o capturarían a los marcianos durante la jornada.
─Es lástima ─me dijo─ que no permitan que las gentes se aproximen. Sería curioso saber cómo se vive en otro planeta, algo se aprendería”
No sienten temor, al inicio, porque su falsa seguridad los ciega, minimiza el peligro que supone la invasión marciana. Ni siquiera la proximidad de otro cilindro los conmueve. El único temor que tienen es el de perder su dinero, sus valores materiales.
“─Dicen que ha caído allí otras de esas benditas cosas, la número dos. Pero ciertamente, ya tenemos bastante con una. Este asunto costará un pico a las compañías de seguros antes que todo se arregle.”
Esta seguridad se transforma en soberbia e hipocresía.
“Pero el hombre es tan vano, tanto le ciega su vanidad, que ningún escritor antes del fin del siglo XIX expresó el pensamiento de que allí lejos la vida intelectual, caso de existir, se hubiera desarrollado muy por encima del humano nivel”
“Con infinita suficiencia iban y venían los hombres por el mundo, ocupándose en sus asuntillos, serenos en la seguridad de su imperio sobre la materia. ¡Es posible que bajo el microscopio obren de igual manera los infusorios!”.
Y sobre la vida en Marte.
“A lo sumo, los habitantes de la tierra se figuraban que en el planeta Marte podía haber otros hombres, inferiores probablemente a ellos, y dispuestos a recibir con los brazos abiertos cualquier expedición misionera. Sin embargo, a través de los abismos del espacio, espíritus que son a los nuestros lo que nuestros espíritus son a los de las bestias de alma perecedera; inteligencias vastas, frías e implacables, contemplaban esta tierra con ojos envidiosos y trazaban con lentitud y seguridad sus planes de conquista. Y en los comienzos del siglo veinte sobrevino la gran desilusión”.
Desilusión al comprobar que los invasores no sólo eran seres inferiores al hombre sino que eran seres muy superiores a él, dotados de mejor tecnología que la humana y de más sofisticados armamentos que la de armada inglesa.
Wells trataba de decirles a sus conciudadanos ¡despierten! ¡Abran los ojos! ¡Si no cambiamos nuestras maneras de proceder vamos a terminar muy mal!
“Estos libros de Wells [sus primeras obras, entre ellas La guerra de los mundos], que a partir de una base científica proponen argumentos fantásticos pero siempre verosímiles, fueron entendidos por varios de sus primeros críticos como un rechazo del espíritu imperialista, autocomplaciente y altivo. Las historias de Wells era para ellos premonitorias: anunciaban el fin de la época victoriana y del falso sentido de seguridad de las clases adineradas. Si Dickens, George Eliot y Elizabeth Gaskell mostraron a sus lectores la Inglaterra de las fábricas y conventillos, y Kipling y Conrad el lado oscuro del glorioso imperio, Wells desplegó ante ellos la visión del mundo del día después de la fiesta, aquello que les esperaba si no cambiaban las condiciones presentes” (Manguel, 2006).
Para denunciar las prácticas colonialistas menciona:
“Antes de juzgarlos con excesiva severidad debemos recordar que nuestra propia especie ha destruido por completo y bárbaramente, no tan sólo especies animales”.
Los marcianos no son vistos por el narrador como seres malos o crueles sino simplemente como un eslabón más de la cadena evolutiva que actúa en consecuencia de la selección natural (Wells era adepto de la teoría darviniana de la evolución), por sobrevivir, porque:
“Su mundo está ya muy frío, mientras el nuestro ofrece plétora de vida, pero plétora de lo que consideran como vida inferior. Y el único medio que tienen de escapar al aniquilamiento que, generación tras generación, merma sus filas, consiste en llevar la guerra en dirección al sol [a la tierra]”.
Vemos, pues, la influencia de los trabajos de Darwin, donde la lucha por la supervivencia no tendría que ser diferente cuando es enfocada a una escala mayor que la planetaria sino interplanetaria.
Por otro lado, la invasión marciana “se presenta como el más eficaz mecanismo de igualación social”, donde “todos, ricos y pobres, grandes y pequeños, son iguales ante las huestes destructoras de los marcianos”.
Ante el peligro, el pánico se apodera de todos, todos somos iguales en una catástrofe, porque cuando una situación excepcional libera al hombre de los condicionantes sociales, el ser humano se transforma por completo, “el hombre vuelve a ser un animal más entre los animales” (Amara, 2005).
“De la misma forma en que un depredador ataca su presa, los marcianos devoran y destruyen a los seres humanos ─se trata de la naturaleza, de un fenómeno que nos excede y que está lejos de la ética y la religión. El caso del sacerdote con quien el narrador tiene que compartir un encierro de varios dísa es emblemático del fanatismo que varios pensadores de la época denunciaban. La fe y la religión se muestran como recursos insuficientes para enfrentar el miedo y la tragedia. (Resaltado mío).
Las personas se vuelven más viscerales porque son el instinto y su animalidad lo que habrán de sostenerlas cuando se agoten los alimentos, destrocen los caminos y el agua sea cada vez más escasa. Los buenos modales y las buenas costumbres británicas quedarán olvidadas porque si bien la educación constituye un conjunto de normas y códigos de conocimiento y conducta que facilitan nuestra convivencia son paradójimente la parte más frágil del mundo de los seres humanos. Ante el Apocalipsis poco puede hacer la educación” (Piña, 2009).
Por último, el marciano, con todo su aspecto repulsivo y cruel, y con ánimo destructivo, no es sino más que un reflejo del hombre, “la guerra de los mundos no es sino la guerra que ya se verifica en la tierra entre las diversas formas vivientes” (Amara, 2005). Si seguimos la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies, el marciano será la constitución futura del hombre. Dice Wells:
“Indiscutiblemente los marcianos representan la supresión de la parte animal del organismo realizada por la inteligencia. Es presumible, a mi juicio, que desciendan los marcianos de seres parecidos a nosotros y que esta transformación se haya operado mediante el desarrollo gradual del cerebro y de las manos (las últimas hasta formar los dos racimos de tentáculos delicados) a expensas del resto del cuerpo. Al suprimirse el cuerpo, el cerebro se trueca en una inteligencia más egoísta, sin ninguno de esos ‘sustratos’ emocionales que caracterizan al ser humano”.
Todo ello implica, al igual que los marcianos, una amenaza tecnificada, el terror y la destrucción. La invasión marciana a la tierra refleja de alguna manera la invasión que los hombres han hecho de los espacios propios de otros espacios animales y vegetales. Pareciera ser que Wells nos dijera que los marcianos somos nosotros.
Luego de la invasión el narrador reflexiona:
“De todos modos, esperemos o no nuevas invasiones, estos acontecimientos nos obligan a modificar grandemente nuestras miras sobre el porvenir de la humanidad. Hemos aprendido a no considerar en lo sucesivo nuestro planeta como segura e inviolable morada del hombre; nunca sabremos prever qué bienes o qué males invisibles pueden sobrevenirnos del espacio. Es posible, en los amplios designios del Universo, que no deje al fin de beneficiarnos la invasión marciana; se nos ha arrancado esa confianza tranquila en el porvenir que es la fuente más segura de degeneración; deben las ciencias a estos sucesos inapreciables dones y han contribuido considerablemente al progreso de la solidaridad entre los hombres”.
Y luego se cuestiona acerca del destino del hombre:
“Por otra parte, es posible que la destrucción de los marcianos sólo signifique para nosotros un aplazamiento. Tal vez el porvenir se encomiende a ellos y no a nosotros”.
Y claro nos queda esa duda con que se cierra el libro: ¿Y si el futuro estuviera escrito para ellos y no para nosotros?
sábado, 17 de enero de 2009
Testimonio oral: Historias de Pacaraos
Informante: Pablo Padilla Chávez (Pacaraos-Huaral, Lima)
Recopilador: Johana Paola Padilla Mena
Los animales que lloran en la noche
Como íbamos entre varios no, no daba miedo cuidar de noche. En la noche cocinábamos chila, choclo; comiendo toda la noche estábamos.
Contaban sí de fantasmas, de almas que le dicen. Pero sí a veces nos hacía asustar. Hay ciertos animales que lloran en la noche, por ejemplo, el búho, el tucú; tucú porque dice va a morir una persona.
Después el búho mismo, el tushej le decían, esos pasaban volando ¡tusheeej! gritaban. Decían “va a ser bravo, ¿quién va a morir?”, teníamos miedo, parece que se nos va a presentar y en el pueblo también tenían miedo.
Cuando, dicen, había un olor a añaz, parece que ese animal paseaba por el pueblo, orinaba, eso huele feísimo, dicen “va morir gente” y realmente a los dos, tres días moría la gente, una persona; eran señales.
Esa costumbre “tushej o tucú ta llorando” ya pasa el olor, ya muere la persona. Y una vez que ha muerto ya tenían miedo salir a la calle porque de noche era bien oscuro, no se veía nada. Tenías que estar con linterna de mano o linterna de mechero pero como llovía a qué salir, no hay necesidad. Salvo los que iban a regar o a cuidar las chacras, sí, en el campo.
A mí después que me han hablao, no sé si se me habrá aparecido, pero sí he escuchado ruidos solamente, he visto sí alma. Mi tía me decía “hemos visto a las seis de la tarde en Tamborhuasi, he estao juntando moñiga y al frente subía una señora con su perro”, dice “he visto el alma de la señora y del perro”. Se iba a la altura dice la señora pero cómo va a subir a las seis de la tarde.
Las almas
Y yo una fecha he ido, sí, al campo a juntar las reses de mi tío, no mío. Era joven, estaba terminando secundaria. He ido a juntar sus reses y he subido solito hasta la altura. No había nadies, no encontraba su vaca, uno, dos había pero el resto “¿ónde están?”. Tenía que subir una altura de Wasú[1] para atrás y en eso he visto una señora que bajaba de la cumbre, con su pollera. Una pastora era, cargao su manta, “a esta señora le pregunto, que si hay vacas atrás subo, si no, no”.
Me he sentado allí, llevé mi fiambre, mi mircapa[2] que se llama, comiendo mientras esperaba a la señora. Acabé de comer todo, no bajaba, no llegaba. Bajó una holladita pero no salía a mi encuentro “qué habrá pasao, derrepente está paseando ahí no má su borrega”. He subido, estaba la hollada, más allá no había nada. Subo más, más, más allá vicuñas a empezao gritar ¡uhhh! ya eso me alegró un poco pero no he visto a la señora. Me dio miedo, ha sido alma.
Qué hora sería, habrá sido seguro las doce. No sé si estao con mi perro, alguien me ha dado valor, he subido, he divisao, me regresao ya me ido.
He visto a la persona que bajaba, no sé si pisaba tierra o no, pero he visto que bajaba, clarito. Y le conté a mi abuelita “alma habrá sido, mala hora has estado ahí”, ellos sabían todo pues.
En las minas
Mi abuelita me contaba ¡uy! muchas historias. Pero también otra fecha estaba con la tía abuela, ya mi abuelita había fallecido. Con la tía abuela estábamos allá en la vaquería y allá se cierra la neblina. Así como acá no se cierra la neblina cuando hay invierno y no se ve de acá, allá. Allá peor a dos, tres metros ya no ves nada, la neblina tapao.
Entonces para juntar las vacas, para sacar leche, a las crías no podíamos buscar, “¿dónde vamos?”, tenemos que ir caminando oscuridad, “cállate, cállate” me decía mi abuelita “haber cállate acá no má” y por ahí, ¡hosj, hosj, hosj! dicen, están comiendo las vacas. Solamente así podíamos encontrar. Algunos tenían sus nombres y les llamábamos “¡hey!”, ¡maaaa! decían y bajaban.
Más arriba subíamos, mi abuelita iba por un sector y yo me he avanzao por la otra esquina. Allí me he calmao, como ella dice, me he puesto en silencio para escuchar, en eso siento ¡taj, taj, taj! barreno, en la mina trabajando alguien y hablaban mom, mom, mom, feo. Medio que me dio miedo “pero gente estará aquí o estarán...” ya más pensando en la vaca “gente que están matando mi vaca”.
Entonces he vuelto a la vuelta, a mi abuelita le digo “abuelita creo que allá están con barreta, creo tan matando vaca”. “¿Dónde hijo?”. Otra vez le llevo y “cállate, cállate”, ya nada, ¡nada! pue. Hemos subido, en la mina no había nada. “Mala hora hijo estamos, vámonos, vámonos”, me dice mi abuela, “las doce serán, ya estos viejos salen pue”. Así hablaba ella, normal, pero a mí me daba miedo de chibolo.
En las minas seguro antes habrán trabajao, han muerto y ya pues ahora salen. Pero clarito golpeaban, no los he visto, he escuchado no má.
Esa mina ahorita creo que sí funciona. Antes no funcionaba ninguna mina.
Una vez de payaso me entré en una mina, habían huecos, pa cá, pa yá, ya no podía salir, no encontraba la salida. No sé cómo he salido, creo que con mi perro fui. Bobi también ha entrao pero por otro lado entraría Bobi. He llamao y él vino, ladró creo de afuera, más o menos así salí sino me hubiese quedado en la mina, ¿Qué hubiese pasao, no? Taba perdido como media hora, adentro, casi lloro.
Es bien feo cuando hay laberinto, cuando hay hueco por aquí por allá y yo de curioso he entrao. Pa entrar bonito pero para salir ya no hay luz, peligroso.
Antes dice que existían ¡uf! (se refiere a las almas) tenía miedo la gente. Antiguamente la gente vivía temerosa. No había robo, pero en esa vez estarían descubriendo esas minas que están explorando. Por ejemplo, en Pacaraos, ha empezao recién. Después de tantos años las minas chicas han dejao. Pero esa vez estarían investigando, venían otra gente, de otro sitio.
Pishtaco le ha matao
Esos ingenieros venían con su caballo, con su polaina (botas) como cachaco, como militar andaban y con su escopeta, bien armao andaban ellos. Decían de que por ahí en el silencio dice, la gente aparecía. A veces varias personas habrán desaparecido y cómo ha desaparecido esa persona, no pishtaco le ha matao. Ta matando pishtaco a la gente para llevarse el aceite. La grasa de las personas para las máquinas de las minas son buenas. O le entierran a la persona en la mina para que esa mina produzca. No sé qué creencias tenían y pa eso se llevaba a la gente.
Entonces uno tenía que andar de dos, de tres en tres, no solo, daba miedo. Pero cuando apareció el colegio, parece que ya todos esos mitos han desaparecido. Porque en el colegio se concentró la juventud de los siete, ocho pueblos que habían ahí y cada uno contaba sus costumbres ya más o menos se uniformizó, ya no tenían miedo, viajaban de acá pa yá. Ya no se escuchaba mucho como antes.
Por ejemplo, antes mi abuelita contaba bastantes (mitos) en la vaquería incluso bajaban en la noche, gritaban parece hombre. Ellos (las personas) tenían que estar oído en su covacha, adentro en su casa, en su estancia. Pasaban gritando, botando fuego, dicen, almas. A veces llegaban adentro, entraban a su cocina, le pedían comida y tenían que darle sin mirar porque no tenían pies. Cuando le atendían bien ya se iban y, si le atendían mal, le pegaban, le arrastraban dice. Así decían, o le dejaban botando espuma. Cómo sería pues antes ¿no? El perro aullaba, como tenían su perro, su gato pero así contaban y te daba miedo.
En la carretera
Ahora en la carretera en todo sitio es peligroso. Por ejemplo, hay personas que me han contao. Yo ya estaba trabajando allá como profesor, entonces iba con los alumnos a jugar a diferentes pueblos y allí nos quedábamos hasta las seis, siete.
A veces se venían los profesores con algunos, yo me quedaba con otros. Me decían “profesor no se vaya muy de noche”. Había la fiesta, por la fiesta nos quedábamos y me decían “no regrese por esa carretera, es malo, penan”.
Ese señor tenía su carro y su esposa era de Pacaraos, entonces iba de enamorao a Pacaraos pero se regresaba a su pueblo de Ravira de noche. Dice que cuando bajaba con su carro, ya cerca a Mani[3], se le aparecía dos carreteras, una por la orilla, otra por el rincón, bien bonitas. “Entonces ahora ¿cuál agarro?” decía, inteligente él dice agarró la del rincón, la pared “si es que no es, me choco, pero si no es la orilla, me barranco” y así agarraba la del rincón.
Ahí varios carros se han volcao, entonces él dice, se le han aparecido como a él dos carreteras han elegido la orilla y se han barrancao.
Así por ejemplo, al ir a los baños termales de Collpa hay lugar Quechua[4] se llama. Antes no había carretera, camino no más. Allí también han fallecido, varios se han rodao.
Había un señor que venía con sus llamas de Vichaycocha, dice subía allí y qué pasaría pues, sus llamas se han retrocedido, no podían subir. El señor “¡dale llamas, vamo, qué pasa!” y las llamas pa tras retrocedían. Al señor le han empujao, le han hecho rodar, se ha muerto.
De esa vez dice que había ratos que esa peña, ese camino se cerraba y entonces daba miedo. A veces nosotros íbamos a Catalina a las diez, once, veníamos de noche, subir daba miedo.
Con mi primo, ya cuando estábamos en colegio, íbamos a pescar. A las doce, once de la noche estábamos en el río pescando y se pescaba bien en la noche. Pa regresar era el problema, sin luz íbamos y el tío Hernán venía con su petromax ¡asu! todo iluminao en Quechua. “¡Ya viene tu papá, vamo!”, pasábamos con él, “¡tanto se demoran!”.
Dice que esa peña es fea ese rato, sí claro era peligro porque siempre rodaba piedras. Y cuando rodaban piedras, las cabreaban, decían “¡quién está tirando!”. Ah! insultaban la gente. A veces nosotros no sabíamos, hasta ahora.
La vez pasada estábamos yendo a Collpa, no estamos yendo a Collpa ¡ah! tú no has ido. El año pasado con tu mamá, con Corina hemos ido, en esa hollada tábamos entrando y justo empieza a rodar piedra. “¡Qué pasa carajo, deja pasar!” decía Corina, de frente habló, “¿por qué hablas así?”, “¡eso pue, alma tará andando este rato, alguien quiere asustarnos!” diciendo se pasa “¡hay que ser guapo!” dice. Hay que tener carácter para pasar, al que es débil se cae, se distrae y lo agarra dice.
La gente allá tiene que tener carácter para pasar cuando esté frente a eso, ahí mismo. A mí también me contaron eso cuando iba a regar de noche, “si ves o escuchas algo has sonar tu lampa, la lampa en la piedra ¡plag! ¡plag!, metal cuando suena, dice, se escapa”. Cuando escuchan metal se escapan las almas, los espíritus malos. Pero si no haces nada vienen.
Pero ahorita como hay luz eléctrica, hay todo, ya es mínimo. Salvo en el campo todavía derrepente los malos espíritus o la gente, las malas muertes de la gente.
La señorita en forma de caballo
Después también decían de que cuando una mujer, una señorita estaba con un cura, porque antes había ahí sacerdotes, policías, comisarios, ahora ya no hay. Dice una señora, estaría joven el padre Gamarra. Entonces esta señorita derrepente iría y dice en la madrugada, a las cuatro de la mañana salía en forma de caballo, botando espuma.
La gente cuando estaban regando por ahí veía, con fuego botaba, decía “éste carajo, éste es mulawarmi” decían mula, mulawarmi y dice que a pedradas con su machete, con su lampa le golpeaban al caballo hasta que del caballo saliera como un cóndor y ¡bum! se volaba, dice, el diablo y quedaba la mujer botada ahí. Le poseía a la mujer.
“Tú seguro has dormido con cura, estás con cura”, “no tía” le decía una señorita o señora. De ahí le llevaban maltratada a su casa.
Mira todo eso dice ha existido y cómo será. Pero la gente, los viejos hablan porque ha sido cierto.
Pero sí dice que el alma, el espíritu existe porque un señor, por ejemplo, iba ir a juntar su vaca a las seis de la tarde. Cinco de la tarde iba a llevar su caballo a la chacra. Y en el pueblo al montar su caballo, el caballo no sé qué hace, se cae de cerebro, muerto. La gente en ese momento, estaba todavía en el campo, viniendo algunos.
Una señora taba bajando, ha llegao al pueblo y dice que ella le había visto, se ha cruzao con ese señor que había muerto, con su caballo ha ido y se han saludao, “¿hasta dónde vas?”, “pa vaca” dice todavía lea hablao. Osea su espíritu del señor que ha fallecido ha ido con el caballo a cumplir la misión.
Entonces la señora llega y dice “¿por qué está llorando gente?”, “ha fallecido”, “¿quién?”, “Fule ha fallecido”, “¡cómo si ahorita yo mencontrao arriba, ta yendo pa su vaca!”, “no, acá su caballo le ha tumbao”, “¡con su caballo está yendo!” dice todavía la señora todo guapa “¡cómo me van a engañar!”. Ya ha visto su alma. “Mencontrao con él” dice.
Las seis de la tarde, imagínate. Son horas punta, seis, doce del día dice aparecen. Eso fue más o menos que te digo el 80. En esa época yo ya estaba trabajando, cuántos años tenía, derrepente tendría treinta y cinco años. No, treinta y dos así.
[1] Wasú es un lugar del campo donde se pastorea a los animales.
[2] Fiambre o mircapa es el refrigerio que los lugareños llevan cuando van al campo a buscar a sus animales.
[3] Mani es una peña por donde pasa la carretera hacia Pacaraos. Para pasar por ahí hay que hacerlo con mucho cuidado porque es muy angosto y en zig-zag.
[4] Quechua es una curva de la carretera que es muy peligrosa y temida por los lugareños, porque allí ha muerto mucha gente.
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